miércoles, 5 de noviembre de 2008

Nelson Mandela: Reconciliación nacional en vez de amargura


"Siempre he atesorado el ideal de una sociedad libre y democrática, en la que las personas puedan vivir juntas en armonía y con igualdad de oportunidades.

Es un ideal para el que he vivido. Es un ideal por el que espero vivir, y si es necesario, es un ideal por el que estoy dispuesto a morir".

Político sudafricano (Umtata, Transkei, 1918 - ). Renunciando a su derecho hereditario a ser jefe de una tribu xosa, Nelson Mandela se hizo abogado en 1942. En 1944 ingresó en el Congreso Nacional Africano (ANC), un movimiento de lucha contra la opresión de los negros sudafricanos. Mandela fue uno de los líderes de la Liga de la Juventud del Congreso, que llegaría a constituir el grupo dominante del ANC; su ideología era un socialismo africano: nacionalista, antirracista y antiimperialista.

En 1948 llegó al poder en Sudáfrica el Partido Nacional, que institucionalizó la segregación racial creando el régimen del apartheid. Bajo la inspiración de Gandhi, el ANC propugnaba métodos de lucha no violentos: la Liga de la Juventud (presidida por Mandela en 1951-52) organizó campañas de desobediencia civil contra las leyes segregacionistas.

En 1952 Mandela pasó a presidir el ANC del Transvaal, al tiempo que dirigía a los voluntarios que desafiaban al régimen; se había convertido en el líder de hecho del movimiento. La represión produjo 8.000 detenciones, incluyendo la de Mandela, que fue confinado en Johannesburgo. Allí estableció el primer bufete de abogados negros de Sudáfrica.

En 1955, cumplidas sus condenas, reapareció en público, promoviendo la aprobación de una Carta de la Libertad, en la que se plasmaba la aspiración de un Estado multirracial, igualitario y democrático, una reforma agraria y una política de justicia social en el reparto de la riqueza.

El endurecimiento del régimen racista llegó a su culminación en 1956, con el plan del gobierno de crear siete reservas o bantustanes, territorios marginales supuestamente independientes, en los que confinar a la mayoría negra. El ANC respondió con manifestaciones y boicoteos, que condujeron a la detención de la mayor parte de sus dirigentes; Mandela fue acusado de alta traición, juzgado y liberado por falta de pruebas en 1961.

Durante el largo juicio tuvo lugar la matanza de Sharpeville, en la que la policía abrió fuego contra una multitud desarmada que protestaba contra las leyes racistas, matando a 69 manifestantes (1960). La matanza aconsejó al gobierno declarar el estado de emergencia, en virtud del cual arrestó a los líderes de la oposición negra: Mandela permaneció detenido varios meses sin juicio.

Aquellos hechos terminaron de convencer a los líderes del ANC de la imposibilidad de seguir luchando por métodos no violentos, que no debilitaban al régimen y que provocaban una represión igualmente sangrienta. En 1961 Mandela fue elegido secretario honorario del Congreso de Acción Nacional de Toda África, un nuevo movimiento clandestino que adoptó el sabotaje como medio de lucha contra el régimen de la recién proclamada República Sudafricana; y se encargó de dirigir el brazo armado del ANC (la Lanza de la Nación). Su estrategia se centró en atacar instalaciones de importancia económica o de valor simbólico, excluyendo atentar contra vidas humanas.

En 1962 viajó por diversos países africanos recaudando fondos, recibiendo instrucción militar y haciendo propaganda de la causa sudafricana. A su regreso fue detenido y condenado a cinco años de cárcel. Un juicio posterior contra los dirigentes de la Lanza de la Nación le condenó a cadena perpetua en 1964. Ese mismo año fue nombrado presidente del ANC.

Prisionero durante 27 años en penosas condiciones, el gobierno de Sudáfrica rechazó todas las peticiones de que fuera puesto en libertad. Nelson Mandela se convirtió en un símbolo de la lucha contra el apartheid dentro y fuera del país, una figura legendaria que representaba la falta de libertad de todos los negros sudafricanos.

En 1984 el gobierno intentó acabar con tan incómodo mito, ofreciéndole la libertad si aceptaba establecerse en uno de los bantustanes a los que el régimen había concedido una ficción de independencia; Mandela rechazó el ofrecimiento. Durante aquellos años, su esposa Winnie simbolizó la continuidad de la lucha, alcanzando importantes posiciones en el ANC.

Finalmente, Frederik De Klerk, presidente de la República por el Partido Nacional, hubo de ceder ante la evidencia y abrir el camino para desmontar la segregación racial, liberando a Mandela en 1990 y convirtiéndole en su principal interlocutor para negociar el proceso de democratización. Mandela y De Klerk compartieron el Premio Nobel de la Paz en 1993.

Las elecciones de 1994 convirtieron a Mandela en el primer presidente negro de Sudáfrica; desde ese cargo puso en marcha una política de reconciliación nacional, manteniendo a De Klerk como vicepresidente, y tratando de atraer hacia la participación democrática al díscolo partido Inkhata de mayoría zulú.

No me llamen

En junio de 2004, Mandela anunció su retiro de la vida pública con las palabras: “No me llamen, yo los llamaré”.

Además de la campaña contra el SIDA, Mandela sigue promoviendo en su fundación paz y reconciliación a nivel internacional. Ha creado también un Fondo para la Infancia y la Fundación Mandela Rhodes, que concede becas a jóvenes sudafricanos.

Mandela ha dejado en claro, sin embargo, que ve su vida en el marco de una lucha que va más allá de las fronteras sudafricanas. En su discurso de aceptación del Premio Nobel en 1993, afirmó "No creemos que este premio sea una recompensa por algo que ya pasó. Escuchamos las voces que dicen que es un llamado de todos, en el universo, que buscaron un fin al apartheid. Entendemos este llamado, de que dediquemos lo que nos queda de vida al servicio de nuestro país, para demostrar en la práctica que la condición normal de la existencia humana es la democracia, la justicia, la paz, el no racismo, el no sexismo, la prosperidad para todos, un medio ambiente sano y la igualdad y solidaridad entre la gente".

"Que nuestros esfuerzos prueben que Martin Luther King no era apenas un soñador cuando habló de la paz y la hermandad genuina entre los seres humanos como bienes más preciados que los diamantes, la plata o el oro".

Desde su infancia en una comunidad rural hasta la escuela misionera, desde la lucha de liberación a sus años de prisionero y luego presidente, un rasgo saliente de Mandela según muchos es que supo mantener con firmeza y hacer realidad su visión de una Sudáfrica democrática. Según el arzobispo sudafricano Desmond Tutu, "El sufrimiento puede crear amargura, pero también puede ennoblecer. Ha sido una gran bendición para nosotros que fue lo último lo que ocurrió en el caso de Mandela".

María Inés González Villanueva, en la reunión de la Mesa del 4 de octubre de 2008

miércoles, 29 de octubre de 2008

Se realizó la conferencia-debate sobre la participación política de los creyentes

El lunes 27 de octubre se realizó la conferencia-debate sobre la participación política de los creyentes en la Cámara Empresaria de Vicente López. Los tres conferencistas -Lic. Alberto Ivern, Dr. Norberto Saracco y Rabino Guido Cohen- hablaron desde las perspectivas de sus propias experiencias y comunidades religiosas (católica, evangélica y judía respectivamente).

Las ponencias iniciales tocaron temas tan variados e interesantes como los conceptos simultáneos de unidad y comunidad, la fe como impulsora de cambios, la influencia de los relatos históricos que hemos recibido y creído, el rescate de los laicos como actores de la historia y de la actualidad, la falta de coherencia de muchos actores políticos con la fe que dicen profesar, el tipo de participación de los líderes religiosos, la falta de compromiso político de los creyentes como parte del desinterés general de los argentinos, la inevitabilidad de la participación política, la importancia de la paz como modo de acción, traer la política a la religión y llevar la religión a la política. Luego de una breve sesión de preguntas y respuestas el encuentro fue cerrado por la Dra. Zaida Azás, de la Mesa Interreligiosa Nacional, que resumió y comentó los puntos principales que fueron tocados.

Quedamos muy satisfechos por nuestra primera actividad pública como Mesa Interreligiosa del Conurbano Norte y hemos recibido comentarios muy positivos del público que asistió al evento. Hemos grabado toda la conferencia y pondremos en breve las versiones en audio y en texto en esta página. Consideramos que va a ser un material de análisis y estudio que permitirá encontrar nuevas formas de estimular la participación de los creyentes en la política.

La grabación completa de la conferencia (27 Mb) puede bajarse gratuitamente aquí.

martes, 30 de septiembre de 2008

Conferencia: "La participación política de los creyentes - obstáculos y posibilidades"






El lunes 27 de octubre, a las 20 hs., realizaremos nuestra primera conferencia pública sobre un tema que consideramos de gran importancia: Analizar los motivos y las posibles soluciones para la baja participación de los creyentes de las diferentes religiones en la política. Contaremos en esta oportunidad con tres prestigiosos expositores de diferentes religiones: Alberto Ivern (católico), Norberto Saracco (evangélico) y Guido Cohen (judío)*. Las exposiciones iniciales serán seguidas por un debate abierto con la participación del público.

La conferencia-debate se realizará en la Cámara Empresaria de Vicente López, Av. Maipú 1536, Vicente López. La entrada es libre y gratuita.

En esta oportunidad también presentaremos el estudio que hemos preparado sobre "El juego en el Conurbano Norte, un aporte a un grave problema social desde la óptica religiosa".

Informes: 4717-5927 - field@fibertel.com.ar

(*) CVs resumidos de los expositores

ALBERTO IVERN (foto izquierda)
  • Licenciado en Ciencias de la Educación, UCA. Fac. Filosofía y Letras, Dpto Ciencias de la Educación, Bs. As.
  • Profesor De Pedagogía y de Filosofía, Inst. Sup. del Profesorado “J.N. Terrero”, La Plata, Prov. Bs. As.
  • Maestro de Mimo y Pantomima, Actor Nacional, Teatro Estudio de Roma/Escuela Munic de Mimo de París/Pequeño Teatro de Milan/ Esc. Nac Teatr.Arg
  • Trabajador Social, Creativo publicitario
  • Asesorías a empresas e instituciones en proyectos institucionales, alternativas creativas para el logro de objetivos institucionales, comunicación, resolución de conflictos de convivencia, integración de recursos humanos y materiales, opciones de viabilidad para proyectos en marcha, imagen institucional, difusión.
  • Docencia, gestión y supervisión de proyectos de promoción de aprendizajes e integración social
  • Consultor del Ministerio de Educación Nacional
  • Capacitador docente
  • Asesor institucional
  • Autor de "Hacerlo posible", "Hacia una pedagogía de la reciprocidad" y "Liderazgo social", entre otros

JOSÉ NORBERTO SARACCO (foto centro)
  • Bachiller en Teología, Universidad Nacional Autónoma de Costa Rica
  • Licenciado en Ciencias de la Religión, Universidad Nacional Autónoma, Costa Rica.
  • Licenciado en Teología, Seminario Bíblico Latinoamericano.
  • Doctorado, PhD., University of Birmingham, Inglaterra.
  • Director, Facultad Internacional de Educación Teológica (FIET)
  • Pastor, Iglesia Evangélica Buenas Nuevas, Parque Avellaneda, Ciudad Autónoma de Buenos Aires
  • International Deputy Director para América Latina, Comité de Lausana para la
  • Evangelización Mundial
  • Cofundador del Consejo de Pastores de la Ciudad de Buenos Aires.
  • Consultor de Sociedades Bíblicas.
  • Miembro de la Junta Directiva de las Sociedad Bíblica Argentina.
  • Representante de América Latina en el International Council de la World Evangelical Fellowship (WEF).
  • Miembro de la Asociación Internacional de Estudios Misionales (IAMS).
  • Presidente de FIET Internacional.
  • Miembro de la Fraternidad Teológica Latinoamericana.
  • Cofundador del Oxford Center for Mission Studies.
  • Miembro del Board de TOPIC (Training of Pastors International Coalition).
  • Miembro del Consejo Académico del Programa Doctoral Latinoamericano (PRODOLA).

GUIDO COHEN
(foto derecha)
  • Rabino, Seminario Rabínico Latinoamericano, Instituto de formación rabínica “A. J. Heschel”
  • Estudiante en la Escuela Rabínica y en el programa de Master en Literatura Rabínica, Schechter Institute of Jewish Studies (Jerusalem, Israel)
  • Estudiante visitante (en la Escuela Rabínica y el programa de Estudios Judaicos),
  • The Rabbinical School at Hebrew College (Boston, MA)
  • Abogado, Facultad de Derecho, Universidad de Buenos Aires
  • Graduado en Estudios Judaicos, Instituto Superior de formación judaica “I. Abarbanel” -Seminario Rabínico Latinoamericano
  • Rabino de la Congregación Israelita de la República Argentina (Templo de la calle Libertad)
  • Director de la Escuela Nacional de Shlijei Tzibur, Fundación Judaica
  • Docente, Seminario Rabínico Latinoamericano
  • Profesor de Halajá y Literatura de la Oración en el Instituto de formación de Jazanim “Bet Asaf”
  • Docente de exegesis bíblica y literatura rabínica en el Instituto de Estudios Judaicos “I. Abarbanel”

Acerca del diálogo entre las religiones

En diálogo con las otras religiones

55. Como en toda la tarea de la « nueva evangelización », para anunciar el Evangelio de la esperanza es necesario también que se establezca un diálogo interreligioso profundo e inteligente, en particular con el hebraísmo y el islamismo. « Entendido como método y medio para un conocimiento y enriquecimiento recíproco, no está en contraposición con la misión ad gentes; es más, tiene vínculos especiales con ella y es una de sus expresiones ».99 En el ejercicio de este diálogo no se trata de dejarse llevar por una « mentalidad indiferentista, ampliamente difundida, desgraciadamente, también entre cristianos, enraizada a menudo en concepciones teológicas no correctas y marcada por un relativismo religioso que termina por pensar que "una religión vale la otra" ».100

56. Se trata más bien de tomar mayor conciencia de la relación que une a la Iglesia con el pueblo judío y del papel singular desempeñado por Israel en la historia de la salvación. Como ya se hizo notar en la I Asamblea Especial para Europa del Sínodo de los Obispos y se ha reiterado también en este Sínodo, se han de reconocer las raíces comunes existentes entre el cristianismo y el pueblo judío, llamado por Dios a una alianza que sigue siendo irrevocable (cf. Rm 11, 29) 101 y que ha alcanzado su plenitud definitiva en Cristo.

Es necesario, pues, favorecer el diálogo con el hebraísmo, sabiendo que éste tiene una importancia fundamental para la conciencia cristiana de sí misma y para superar las divisiones entre las Iglesias, y esforzarse para que florezca una nueva primavera en las relaciones recíprocas. Esto comporta que cada comunidad eclesial debe ejercitarse, en cuanto las circunstancias lo permitan, en el diálogo y la colaboración con los creyentes de religión hebrea. Dicho ejercicio implica, entre otras cosas, que « se recuerde la parte que hayan podido desempeñar los hijos de la Iglesia en el nacimiento y difusión de una actitud antisemita en la historia, y que pida perdón a Dios por ello, favoreciendo toda suerte de encuentros de reconciliación y de amistad con los hijos de Israel ».102 En este contexto, por lo demás, habrá que recordar también a los numerosos cristianos que, a veces a costa de la propia vida, sobre todo en periodos de persecución, han ayudado y salvado a estos « hermanos mayores » suyos.

57. Se trata también de sentirse interesados en conocer mejor las otras religiones, para poder entablarse un coloquio fraterno con las personas que se adhieren a ellas y viven en la Europa de hoy. En particular, es importante una correcta relación con el Islam. Esto, como han notado varias veces en estos años los Obispos europeos, « debe llevarse a cabo con prudencia, con ideas claras sobre sus posibilidades y límites, y con confianza en el designio salvífico de Dios con respecto a todos sus hijos ».103 Es necesario, además, ser conscientes de la notable diferencia entre la cultura europea, con profundas raíces cristianas, y el pensamiento musulmán.104

A este respecto, hay que preparar adecuadamente a los cristianos que viven cotidianamente en contacto con musulmanes para que conozcan el Islam de manera objetiva y sepan confrontarse con él; dicha preparación debe propiciarse particularmente en los seminaristas, los presbíteros y todos los agentes de pastoral. Por lo demás, es comprensible que la Iglesia, así como pide que las Instituciones europeas promuevan la libertad religiosa en Europa, reitere también que la reciprocidad en la garantía de la libertad religiosa se observe en Países de tradición religiosa distinta, en los cuales los cristianos son minoría.105

En este sentido, se comprende « la extrañeza y sentimiento de frustración de los cristianos que acogen, por ejemplo en Europa, a creyentes de otras religiones y les dan la posibilidad de ejercer su culto, y a ellos se les prohíbe todo ejercicio del culto cristiano » 106 en los Países donde estos creyentes mayoritarios han hecho de su religión la única admitida y promovida. La persona humana tiene derecho a la libertad religiosa y todos, en cualquier parte del mundo, « deben estar libres de coacción, tanto por parte de personas particulares como de los grupos sociales y de cualquier poder humano ».107

Tomado de Ecclesia in Europa - Exhortación apostólica postsinodal de Juan Pablo II

Comentario:

Pienso que el diálogo y la colaboracion con la religion hebrea debemos profundizarlos, tomando conciencia que pertenecemos al mismo tronco de origen. Con resperto a la correcta relación con el Islam, surge del documento la necesaria prudencia que tenemos que tener los promotores de este diálogo interreligioso. Es imprescindible que estemos bien formados respecto a nuestras propias creencias y bien informados, de manera objetiva, respecto al islamismo. De esta manera evitaremos las posturas indiferentistas o relativistas en las que podemos caer.

Tochi Dussaut, en la reunión de la Mesa del 6 de septiembre de 2008

lunes, 15 de septiembre de 2008

"Hoy tengo un sueño"

"Por eso, hoy hemos venido aquí a dramatizar una condición vergonzosa. En cierto sentido, hemos venido a la capital de nuestro país, a cobrar un cheque. Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y de la Declaración de Independencia, firmaron un pagaré del que todo estadounidense habría de ser heredero. Este documento era la promesa de que a todos los hombres, les serían garantizados los inalienables derechos a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.

También hemos venido a este lugar sagrado, para recordar a Estados Unidos de América la urgencia impetuosa del ahora. Este no es el momento de tener el lujo de enfriarse o de tomar tranquilizantes de gradualismo. Ahora es el momento de hacer realidad las promesas de democracia. Ahora es el momento de salir del oscuro y desolado valle de la segregación hacia el camino soleado de la justicia racial.

Pero hay algo que debo decir a mi gente que aguarda en el cálido umbral que conduce al palacio de la justicia. Debemos evitar cometer actos injustos en el proceso de obtener el lugar que por derecho nos corresponde. No busquemos satisfacer nuestra sed de libertad bebiendo de la copa de la amargura y el odio. Debemos conducir para siempre nuestra lucha por el camino elevado de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas donde se encuentre la fuerza física con la fuerza del alma. La maravillosa nueva militancia que ha envuelto a la comunidad negra, no debe conducirnos a la desconfianza de toda la gente blanca, porque muchos de nuestros hermanos blancos, como lo evidencia su presencia aquí hoy, han llegado a comprender que su destino está unido al nuestro y su libertad está inextricablemente ligada a la nuestra. No podemos caminar solos. Y al hablar, debemos hacer la promesa de marchar siempre hacia adelante. No podemos volver atrás.

¡Hoy tengo un sueño!

Sueño que algún día los valles serán cumbres, y las colinas y montañas serán llanos, los sitios más escarpados serán nivelados y los torcidos serán enderezados, y la gloria de Dios será revelada, y se unirá todo el género humano.
Cuando repique la libertad y la dejemos repicar en cada aldea y en cada caserío, en cada estado y en cada ciudad, podremos acelerar la llegada del día cuando todos los hijos de Dios, negros y blancos, judíos y cristianos, protestantes y católicos, puedan unir sus manos y cantar las palabras del viejo espiritual negro: "¡Libres al fin! ¡Libres al fin! Gracias a Dios omnipotente, ¡somos libres al fin!" . (*)


Este discurso pronunciado por Martin Luther King Jr. el 28 de agosto de 1963 en el Lincoln Memorial, Washington D.C., es un ejemplo para tomar en cuenta por los líderes políticos de nuestra nación, ampliamente aplicable a la problemática actual de la Argentina. Y aunque no sea en el aspecto específicamente de segregación racial, sí sirve para cualquier grupo de personas que vea cómo sus valores y derechos son violados por el poder de turno (en cualquiera de sus tres esferas) y pretenda recuperar o lograr la justicia y el respeto lesionado.

En el discurso, MLK hizo esta dramatización del “cheque listo para cobrar” que tenemos cada ciudadano, no importe nuestro origen o credo. Se aplica a los creyentes que quieran reclamar un país con principios éticos, morales, con respeto a la familia y a la vida, sin corrupción, agresión o autoritarismo. Estos son principios que los hombres patrios de nuestra nación resaltaron en el preámbulo de la Constitución Nacional donde, al establecer las bases de la misma, invocaron a “Dios como fuente de toda razón y justicia”.

Si nos preguntamos en qué momento se tiene que hacer el reclamo de justicia, ética y moral, MLK responde que ahora es el momento para que Argentina se levante de su condición y camine hacia un rumbo distinto, afianzándose como un país ejemplar en Latinoamérica, un país con democracia, república, con educación, etc. Este es el momento, no podemos esperar más. Que desde el mundo se pueda confiar en Argentina no tiene que ser una cuestión partidaria, sino una cuestión de estado.

Resulta también muy importante resaltar que este país diferente que anhelamos no se puede conseguir por medio de la violencia (hasta el día de hoy seguimos viviendo las consecuencias la sangre derramada en nuestra tierra), amargura u odio.

Por último resulta digno de resaltar la importancia del obrar de Dios que MLK sostenía respecto del cambio en Estados Unidos. En Argentina también los caminos torcidos se deben enderezar, las montañas de obstáculos se debern allanar y la gloria de Dios debe ser revelada a todos los argentinos, para encontrar el camino justo que debemos emprender.

Este es un camino de libertad, donde debemos liberarnos de las cadenas que nos detienen y para que cada argentino experimente la libertad en todos los ámbitos de su vida.


Si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, y me busca y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra. Mantendré abiertos mis ojos, y atentos mis oídos a las oraciones que se eleven en este lugar. Desde ahora y para siempre escojo y consagro este templo para habitar en él. Mis ojos y mi corazón siempre estarán allí.

En cuanto a ti, si me sigues como lo hizo tu padre David, y me obedeces en todo lo que yo te ordene y cumples mis decretos y leyes, yo afirmaré tu trono real, como pacté con tu padre David cuando le dije: "Nunca te faltará un descendiente en el trono de Israel".

Pero si ustedes me abandonan, y desobedecen los decretos y mandamientos que les he dado, y se apartan de mí para servir y adorar a otros dioses, los desarraigaré de la tierra que les he dado y repudiaré este templo que he consagrado en mi honor. Entonces los convertiré en el hazmerreír de todos los pueblos.
Y aunque ahora este templo es imponente, llegará el día en que todo el que pase frente a él quedará asombrado y preguntará: "¿Por qué el Señor ha tratado así a este país y a este templo?". Y le responderán: "Porque abandonaron al Señor, Dios de sus antepasados, que los sacó de Egipto, y se echaron en los brazos de otros dioses, a los cuales adoraron y sirvieron. Por eso el Señor ha dejado que les sobrevenga tanto desastre".

(2 Crónicas 7:14-20)


Martín Bruzzi, en la reunión de la Mesa del 2 de agosto de 2008

(*) Traducción del texto completo del discurso
Video del discurso con subtítulos en español