jueves, 3 de diciembre de 2009

Entrevista a Delia Ferreira Rubio


Programa: "De espectadores a actores", Radio FM Fénix 100.3, Martínez.

Fecha: sábado 21 de noviembre de 2009.

Tema: “La corrupción en la Argentina", con relación al Índice de Percepción de la Corrupción 2009

Conductores: Alejandro Field (AF) y Adriana Blasi (AB), de la Mesa Interreligiosa del Conurbano Norte de la Coalición Cívica

Entrevista a Delia Ferreira Rubio (37 minutos)


El archivo se puede escuchar en línea cliqueando aquí y se puede bajar cliqueando aquí

Transcripción de la grabación

AF: “Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor, ignorante, sabio, chorro, generoso o estafador. Todo es igual. Nada es mejor…” La canción tremenda, “Cambalache”, de Enrique Santos Discépolo, escrita en 1934. Se quejaba del siglo veinte, y nosotros estamos en el siglo veintiuno.

AB: Y no hemos mejorado… Y no hemos podido mejorar este estándar…

AF: Tenemos en línea a la Dra. Delia Ferreira Rubio, presidenta de Poder Ciudadano. ¿Cómo te va, Delia?

DFR: Hola, ¿cómo estás, Alejandro? Bien elegida la canción, estaba pensando, mientras esperaba en línea…

AF: Perdón… sí… gracias por atendernos un sábado a la mañana. Ya estamos esperando el año que viene tener un horario más… mejor para los invitados, especialmente.

DFR: No hay ningún problema.

AF: Delia, yo tengo acá tu currículum, bastante frondoso, pero ¿por qué no te presentás un poco, quién es Delia Ferreira Rubio, y qué está haciendo en Poder Ciudadano hoy, un poco, así, en dos o tres minutos.

DFR: Mirá, rapidísimamente, soy abogada, soy cordobesa, como van a notar con mi tonada. Hace veinte años que vivo aquí, en Buenos Aires. Me recibí de abogada en Córdoba, me fui a estudiar a España, hice mi doctorado, y cuando volvió la democracia empecé a trabajar en el estado como directora de legislación de la provincia de Córdoba. Manejaba la iniciativa legislativa del gobernador. Cuando hubo que organizar las elecciones del traspaso presidencial, dado que mi especialidad era el tema electoral, me convocaron de Buenos Aires, ayudé a organizar esas elecciones, y vine por seis meses y me quedé, trabajando en temas electorales, de partidos políticos y demás, en el Congreso, en materia legislativa, asesorando a algunos legisladores. Y hace cinco años me invitó Poder Ciudadano a formar parte de su board de directores, y hace dos que me eligieron presidente, y estoy en mi segundo mandato de un año de presidente, que termina en setiembre y ya termina mi etapa en Poder Ciudadano porque términos de mandato, como se dice, técnicamente…

AF: ¿No hay reelección?

DFR: No se puede repetir…

AF: No se cambia la constitución para eso.

DFR: …Y no cambiamos la constitución.

AF: Delia, gran poder de síntesis. Mirá, antes que te pusiéramos al aire, presentamos un poco, para no consumir tu tiempo, este famoso Índice de Percepción de la Corrupción del 2009. Explicamos un poco la posición argentina y todo. Pero, ¿por qué no nos contás un poco cómo se confecciona este índice, que se hace anualmente, y por qué, sí o no, es confiable como elemento de medición de nuestra sociedad?

DFR: Bueno, para que quede claro, el índice no lo confecciona Poder Ciudadano. Este es un índice global, internacional, que confecciona Transparency International, institución con sede en Berlín, de la que yo soy miembro del directorio también. Este índice se confecciona sobre la base de 13 encuestas internacionales, que proporcionan institutos como el Centro de Inteligencia de The Economist, en el Reino Unido, Global Insight, el Banco Mundial, Freedom House, el Foro Económico Mundial. Todas estas encuestas se analizan. Son encuestas a líderes de opinión, expertos académicos y empresarios, y lo que buscan es determinar cuál es el grado de transparencia que existe en un país. No se miden efectivamente casos de corrupción, sino cuál es la imagen, la percepción que la gente tiene sobre la transparencia o no transparencia de un país…

AF: Perdón, ¿participa también la percepción del ciudadano común?

DFR: No, Transparency International tiene otra medición que se da a conocer un poco más tarde, que es unos dos o tres meses después, que obviamente en Argentina también la hemos difundido, que es lo que llamamos el Barómetro de la Corrupción. Y esa es una encuesta que se hace sobre la base de una serie de estudios de Gallup International sobre la experiencia personal de la población en general. Y en esa encuesta se mide cuál es el grado de corrupción que puede haber afectado la vida de una persona. Por ejemplo, ¿cuántas veces le pidieron coimas? ¿Cuántas veces tuvo que pagar para acceder a un derecho que era suyo? ¿Cuál de las instituciones con la que usted, persona, se ve involucrada en su vida común es más corrupta que otra, por ejemplo: la policía, los hospitales, la justicia, los partidos políticos, y demás? Ese es el Barómetro de la Corrupción. El año pasado se dio a conocer aproximadamente en noviembre, me parece, y ya se está trabajando en esa herramienta, que saldrá en los primeros meses del año que viene, supongo.

AF: Ahora, vos, al recibir este informe, ¿cuál es tu sensación como ciudadana, no solamente como funcionaria o responsable de Poder Ciudadano? ¿Qué te motiva a vos como persona, como argentina?

DFR: Mirá, en primer lugar no me sorprende. Muchos periodistas nos llaman cuando sale el informe y nos preguntan: “Pero, ¿cómo, por qué salió así el informe?”. Y eso es lo más evidente para cualquier ciudadano argentino, porque la verdad es que los grados de discrecionalidad, concentración de poder, manipulación de las cifras oficiales, y un largo etcétera, eso está a la vista de todo el mundo. Lo que me plantea a mí el índice es, más que todo, un desafío. Es decir, si un chico viene, y por eso yo uso el símil del aplazo, ésta es una escala del 10 al 0…

AF: Lo dijimos, estamos aplazados…

DFR: Muy bien, estamos aplazados. En algún año, por ejemplo… ahora llevamos 4 años sacando 2.9, pero hace 5 habíamos sacado 2.8, es decir estábamos una décima por debajo todavía. Y cuando pasamos al 2.9 algunos me dijeron: “Bueno, hemos progresado”. Y yo les dije: “Miren, si ustedes tienen un hijo que va a un examen un año y se saca 3, y lo bochan y tiene que ir a marzo, se pasa las vacaciones usted y su hijo estudiando, en marzo el chico viene y le dice: ‘Mamá, en vez de 2,8 o 2,5, la profesora me puso 2,7’, está aplazado igual”. Tiene que hacer el trabajo. Esta es la conclusión. La medición sirve para saber que tenemos que hacer un trabajo. Tenemos que enfrentar un desafío. El desafío es grande, pero se lo puede ir corrigiendo, de a poco y con voluntad política, y con esfuerzo, y cambiando también la cultura nuestra, porque los políticos… mucha gente dice: “Es cuestión de los políticos”. Pero los políticos no nacen en un planeta llamado Corruptón, que caen todos acá y todos los corruptones se dedican a la política. Los políticos somos nosotros. Nosotros tenemos una cultura de tolerancia a la corrupción, de elogio a la transgresión, de “el camino más fácil es el mejor”, y eso es lo que genera una cultura que es el clima para que haya corrupción. Así que tenemos que cambiar muchas cosas. Y el aplazo es una señal de que tenemos que hacer el trabajo. Igual que la señora le dice a su chico: “Bueno, te aplazaron. Tenés que estudiar más”.

AF: Delia, te va a hacer una pregunta Adriana, que es nuestra compañera acá del estudio.

DFR: Cómo no.

AB: Delia, buenos días. Bueno, de una cordobesa a otra.

DFR: Ah, bueno…

AB: Sin tonada. Delia, esto que estabas comentando, del tema de realizar cambios. Concretamente, danos un ejemplo de qué creés que sería bueno que los argentinos instrumentáramos, porque a ver, no es que no sabemos, necesitamos a veces que nos recuerden.

DFR: Mirá, en materia institucional y legal, hay cosas para cambiar. Número uno. ¿Vos podés creer que tengamos un Consejo de la Magistratura dominado por la mayoría oficialista, que tiene bajo presión a todos los jueces nacionales, porque inicia causas y las deja ahí, muertas, entonces cuando el juez está por resolver alguna cosa importante, justo en el Consejo de la Magistratura se activan esas causas y pueden determinar el enjuiciamiento de un juez o incluso su remoción. Eso no puede ser. La Constitución del 94 dijo claramente que había que despolitizar el nombramiento de los jueces. Y en el año 2006, cuando la actual presidente era la presidenta de la Comisión de Asuntos Constitucionales en el Senado, se propuso una modificación a la que se opuso unánimemente toda la sociedad, todos los colegios de abogados, todos los colegios de magistrados, todas las ONG que trabajamos en esto, todos los académicos especialistas, y se aprobó igual. Y lo que hacía era transformar a la mayoría oficialista en la llave de movimiento de ese consejo. Por lo tanto, no entra ningún juez que al oficialismo no le guste, ni es sostenido ningún juez que al oficialismo le moleste. Eso hay que corregirlo. Es fácil de corregir. Toda la oposición lo pide en el Congreso, y lo pidió en su momento toda la sociedad.

AB: En esta nueva composición, después del 10 de diciembre, que en realidad, seguramente, recién las sesiones ordinarias de marzo, ¿se podrá realizar esto, Delia?

DFR: Yo creo que se puede, y se debería intentar. Pero respecto del 10 de diciembre, aunque no es el tema específico de nuestra conversación, yo quisiera mandar un mensaje a la gente. Lo peor que podemos hacer es generar expectativas desmedidas sobre la nueva composición del Congreso. El Congreso cambia en una mitad de su Cámara de Diputados y un tercio del Senado. Las cosas no van a cambiar de la noche a la mañana. El oficialismo sigue teniendo en Diputados y en Senadores la bancada más grande, más importante. No tiene quórum propio, es decir no podrá decidir solo, solo. Pero, para que la gente se dé una idea, la bancada del oficialismo tiene, o va a tener a partir del 10 de diciembre, mejor dicho, 99 bancas, y el segundo bloque más importante, que es el de la UCR, va a tener 44. La oposición está absolutamente fragmentada y dividida, y le cuesta generar apoyo. El oficialismo sigue siendo la primera minoría, la más numerosa, tiene todos los recursos de poder a su alcance, y no le cuesta tanto generar aliados, como se ha visto en reiteradas ocasiones. Entonces, lo mejor que podemos hacer, para no hacer caer a todos en una nueva desilusión, digamos, es tener expectativas razonables. Algunas cosas se van a poder ir corrigiendo, con esfuerzo, pero no se va a cambiar todo de la noche a la mañana.

AB: No, sin duda. Ahora, también es importante que los diputados y senadores nombrados de la oposición, inclusive de la oposición peronista, si vamos al caso, sientan que la sociedad está esperando algo de ellos. Porque, digamos, esta cuestión de que siempre hay una caja que atrae, que seduce, que coopta, como se dice políticamente… ver el tema de Colombi, por ejemplo, en estos últimos días, es decir, esto trae desasosiego. No sé si vos compartís, Delia, que nosotros, como ciudadanos, tenemos que hacer cumplir a aquellos que les hemos dado un mandato, el mandato justamente, y el cargo, que ellos van a tomar.

DFR: Totalmente. Lo comparto y creo que esto, que técnicamente se llama “transfuguismo”, es decir cambiarse de bando político en las instituciones – no por casualidad la palabra “tránsfuga” significa algo en el lenguaje ordinario – bueno, técnicamente lo que ha hecho el gobernador Colombi, por ejemplo, se llama transfuguismo. Lo que llamamos “borocotización” es una hipótesis de transfuguismo, la gente que se fuga del lugar donde está. Y, obviamente, eso significa una especie de cachetazo a los votantes, que votaron creyendo que X persona o X candidato iba a actuar de determinada manera, en determinada línea e, incluso antes de asumir su cargo ya están cambiados de bandera, de camiseta y de línea de trabajo. Ese es un problema serio del proceso político argentino. Y yo estoy totalmente de acuerdo en que los ciudadanos debemos mantenernos firmes y exigir que se cumpla aquello que se ha prometido. El tema es que los ciudadanos, cuando votamos, tenemos que acordarnos de estas cosas. Porque esta es la ocasión en que el ciudadano puede definir algo.

AB: Sí, te diría que los partidos políticos tienen que amonestar, sancionar severamente a las personas que cambian, porque uno vota la persona dentro de un partido, con una ideología determinada.

DFR: Vos sabés que esa es una muy vieja discusión en la Argentina. La famosa discusión…

AB: De quién es la banca…

DFR: … sobre de quién son las bancas. Las bancas son del partido o son de las personas. Esa discusión no está zanjada, y la mitad de la biblioteca tiene argumentos a favor de que sean del partido y la otra, a favor de que sea de la persona…

AB: Volviendo al tema de Colombi, por ejemplo, la UCR tiene que sancionarlo severamente, digo, a ver, todavía no asumió, con lo cual ni siquiera, como vos bien decís, y ya… Yo entiendo, a ver, de que las provincias padecen de un sinfín de problemas financieros y que seguramente la caja del poder ejecutivo es una tentación frente a la provincia que de pronto tiene un alto índice de empleados públicos, para dar un ejemplo, de nivel de gastos, pero, bueno, se lo eligió para otra cosa, ¿no?

DFR: Sí, obviamente, pero el tema en particular con los gobernadores también es distinto del tema con los legisladores. En el caso de los gobernadores, o de los intendentes, yo creo que en Argentina estamos viviendo lo que yo llamo “clientelismo institucional”. Así como se hace clientelismo con la gente, tratando de comprar su voluntad y su adhesión para que vaya a actos, vote, etc., etc., también se hace clientelismo institucional, con los gobernadores, con los intendentes, es decir, con quienes tienen responsabilidad ejecutiva. ¿Por qué? Porque el sistema fiscal argentino, la famosa coparticipación, lo que ha hecho es quitar a las provincias su autonomía, su capacidad de decisión propia. Si una provincia depende de sus propios recursos es más independiente que si, para pagar sueldos, hacer obras o en intendencias recoger los residuos y prender la luz de la calle, tiene que depender de que el gobierno nacional le gire los fondos. Y, además, en esa circunstancia, la condición se agrava si quienes ejercen el poder de decisión en el orden nacional, en vez de girar los fondos o asignar los fondos en función de lo que la ley dice, lo hacen en función de la adhesión política, porque entonces están ejerciendo un clientelismo igual que ejercen cuando reparten electrodomésticos a cambio de votos, o planes sociales.

AF: Sí, si recién prendió la radio, estamos hablando con la Dra. Delia Ferreira Rubio, presidenta de Poder Ciudadano. No pasamos los teléfonos. Si quiere hacer una pregunta, una consulta, 4798-9454 o sino al 4793-3510. En realidad, llamen a este segundo porque el primero está ocupado por la entrevista. Delia, yo cuando pensaba en el tema de la corrupción, yo creo que hay que ser, pensar también que no es un tema tan importante para tanta gente. De hecho, en las campañas políticas de este año, y otras antes, no aparece como tema, ni del gobierno, ni de la oposición, salvo algunos – y de hecho nosotros estamos en un partido, la Coalición Cívica, que pone un fuerte énfasis en el tema de la corrupción, la ética, la denuncia y todo esto – pero uno a veces piensa “Bueno, para la mayor parte de la ciudadanía argentina, ¿será un tema tan importante?”, o, hoy comentamos con Adriana antes de empezar tu entrevista, estas frases “roban pero hacen” o “roban para la corona”, la famosa frase de Manzano? ¿Será que es nada más que un interés de una cierta elite, o de la clase media, o de los intelectuales, el tema de la corrupción, y realmente la gente no le importa tanto, basta que se hagan cosas y le llegue trabajo…? ¿Me entendés un poco?

DFR: Por supuesto. Mirá, para no contestar sólo mi impresión. Hay encuestas en la Argentina, se han publicado en el mes de octubre, encuestas de encuestadores locales, que están mostrando que la corrupción empieza a subir otra vez en la escala de preocupación social. Durante mucho tiempo, estuvo muy bien ranqueada como preocupación general, después pasó del centro de atención de la gente, que estuvo ocupada con la situación económica, la crisis, etc., etc. En estas últimas encuestas, por ejemplo una presentada por Poliarquía, la corrupción ocupa el tercer lugar en la preocupación de la gente. Yo coincido, más allá de este dato, que hace que vuelva a ranquear entre las principales preocupaciones, lo que sucede muchas veces es que el total de la ciudadanía no percibe en qué la corrupción afecta su vida diaria. Y ese es un trabajo que quienes trabajamos en temas de transparencia debemos fortalecer y acentuar y mejorar y tratar lo más claramente posible. Cuando hay corrupción, los recursos públicos se orientan en beneficio de algunos pocos, en detrimento de los muchos. La corrupción termina significando pobreza, falta de desarrollo, falta de inversión, luego falta de trabajo, falta de… desmejora en las condiciones de vida de la gente. [20] Y para que todavía sea más concreto, les voy a dar un caso particular de corrupción que todo el mundo ha escuchado en los últimos tiempos, y que ha afectado la vida y la salud de la gente. ¿Ustedes se acuerdan de el caso de los medicamentos truchos?

AF: Sí.

AB: Sí.

DFR: Esos medicamentos falsificados que se han estado investigando últimamente, en algunas obras sociales y demás, se vinculan y estaban relacionados con el financiamiento de campaña, de la campaña presidencial del Frente para la Victoria en 2007. En esa elección, que ganó la presidenta Kirchner, según los datos oficiales entregados por el propio Frente para la Victoria, cerca del 40% de los aportes a la campaña provino de laboratorios, gerenciadoras de salud, empresas del sector de los fármacos, digamos, y personas vinculadas con ese sector, entre ellos algunas de las personas asesinadas en el triple crimen. ¿Se acuerdan del caso de la efedrina y demás? Toda esa maraña de financiamiento peligroso, si ustedes quieren, de la campaña, está vinculada con estos fondos de una oficina del estado que estaba a cargo de quien era el recaudador de la campaña, que iban a determinados laboratorios a través de determinadas obras sociales y laboratorios que ahora están siendo investigados porque aparentemente compraban el medicamento vencido, lo truchaban, lo transformaban, si era un jarabe en agua, lo vendían al precio de bueno a las obras sociales, las obras sociales le daban ese medicamento a una persona. Particularmente, lo que se está investigando tiene que ver con medicamentos contra el cáncer. Muy bien, ¿qué pasaba con esas personas? O no se curaban, o se morían. Corrupción afectando la vida de la gente. No nos tocó a nosotros, pero a lo mejor alguien de los que están escuchando en la radio tuvo la desgracia de que un familiar se atendiera en esos hospitales, con esos medicamentos, y se murió. Y no se murió por casualidad, se murió porque alguien estaba usando mal los dineros del estado, y estaba involucrado en un caso de corrupción.

AB: Ahora, no es casual que fueran oncológicos, ¿no? Yo diría porque estas son enfermedades sobre las cuales siempre hay una espada de Damocles arriba de la cabeza del paciente, y que alguna cuestión que de pronto no funciona o se va deteriorando, termina en el fallecimiento del paciente.

DFR: Por supuesto…

AB: Por lo cual, fallece, y todos van a decir: “Bueno, es producto del cáncer”.

DFR: Pero no sólo eso. Son medicamentos sumamente caros. Entonces, el negocio… Primero, quedan, digamos, protegidos bajo un telón de fondo, como vos decís, de que son enfermedades terminales. Pero, además, el negocio es monumental, porque no se trata de fraguar, qué se yo, un jarabe para la tos.

AB: No, no, los oncológicos, como los de HIV y demás, es la medicación más cara que tiene que pagar el estado.

DFR: Y por eso mismo existe un mecanismo en el estado que ayuda a la compra de esos medicamentos para que las obras sociales los puedan dar a la gente que se atiende en estos hospitales después de haber hecho muchísimos aportes a través de sus salarios de una vida.

AB: O sea, lo que estamos diciendo es que estas obras sociales, estos laboratorios, recuperan el valor del producto bueno, de la medicación buena, y el paciente, lo que recibe, es la medicación truchada.

DFR: Exactamente.

AF: Delia, cuando vos contás este caso, me viene la imagen esta. Estamos aturdidos durante años por denuncias como éstas, y llega un momento, no sé si la sociedad pierde la capacidad de sensibilidad. ¿Por qué? Porque paralelamente a la pila que se va acumulando de denuncias tremendas como éstas, y hay diariamente, prácticamente, no vemos gente en la cárcel, por lo menos, pagando la condena, ¿no? Entonces, no sé, a mí me parece que llega a ser contraproducente, porque la denuncia de hoy tapa la de ayer, y la de ayer la de anteayer, y llega un momento que uno dice: “Bueno, al final nunca se castiga, y no importa que me denuncien, no importa que denuncien al gobierno, no importa que tal persona aparezca en los diarios, porque igual no va a pasar nada. Entonces, hay una gran distancia entre las denuncias de corrupción, muchas de las cuales, casi todas, son ciertas, y el castigo que la sociedad está esperando como ejemplo, ¿no?

DFR: Hay dos cosas. Una ineficiencia del sistema judicial para realmente reprimir estos casos, cosa que se debe corregir con las leyes y la organización de la justicia, y hay también una falta de reacción suficiente, digamos, de la población en el momento de votar. Esa frase que ustedes recordaban, entonces, “roban pero hacen”, no es justificativo para votar a un candidato. Si sabemos o sospechamos que robó y se lo está investigando, con mucha demora porque la justicia, si es lenta normalmente en estos casos suele ser más lenta todavía, por las razones que explicábamos al principio, entonces no votemos a candidatos que “roban pero hacen”, porque el negocio es malo para la ciudadanía.

AB: Para seguir “robando y haciendo”.

DFR: Exactamente, o se van a cansar de hacer y van a sólo seguir robando. Es un riesgo que se corre, también. Entonces la ciudadanía tiene también su parte, pero reconozco que el tema central es lo que se llama técnicamente “impunidad”, es decir, si nadie va a ser sancionado, o los riesgos de ser sancionado son mínimos, tampoco hay incentivos contrarios a la corrupción, porque la gente dice: “Bueno, si todos lo hacen, no va a pasar nada, después compramos al juez”.

AF: Que es lo que pasa…

DFR: Exactamente. Entonces, mirá, vos sabés que, en realidad, si han mostrado el Índice habrán visto que hay 180 países clasificados, o sea que hay países muy bien calificados y otros menos. La diferencia no es si hay o no corrupción en los países…

AF: Claro…

DFR: La diferencia entre estos países ranqueados en el Índice es cómo reaccionan frente a los casos de corrupción. Y les cuento un ejemplo de Finlandia, que esta vez no ha quedado entre los 4 mejores, pero hace muchos años fue uno de los primeros países en transparencia. Hace un par de años atrás, se produjo un escándalo de corrupción que les voy a relatar ahora. La ministra de Justicia, una mujer, que tenía un bebé recién nacido, sale de su oficina con el auto oficial, para en una estación de servicio, carga la nafta, y compra en el supermercadito ahí de la estación un paquete de pañales y una barra de chocolate. Saca la tarjeta del Ministerio y paga. Diez de la noche. A las ocho de la mañana del día siguiente –y esto está reflejado en la prensa, fue un caso real, no estoy inventando–, a las ocho de la mañana del día siguiente, llega al ministerio y lo primero que hace es ir a la oficina de administración del ministerio y decir: “Mirá, anoche compré el chocolate y los pañales, los pagué con esta tarjeta, acá está el cheque para pagar”. A las dos o tres horas había tenido que renunciar, porque no debe usar la tarjeta del estado para pagar nada que sea de su consumo personal. Renunció al Ministerio por el escándalo que se produjo cuando se conoció. ¿Imaginan ustedes ese tipo de escándalo en la Argentina?

AF: Ahora, esos países, estoy pensando en Suecia, ¿no fueron siempre así? De hecho, venían de una corrupción casi parecida a la nuestra. O sea, no es que tienen… son una raza superior, o el frío que los hace más honestos. Nosotros podemos llegar a eso, no hay nada que nos impida llegar a ese nivel, ese estándar, si nos proponemos. ¿O me estoy equivocando, ellos son una raza que tiene un gen más ético que nosotros?

DFR: Para nada. Por eso te digo: estamos aplazados, tenemos que estudiar. Estamos aplazados, tenemos que trabajar por la transparencia. Y para no poner el ejemplo de Finlandia y que nadie crea que tiene que ver con el clima, Chile y Uruguay están ranqueados desde hace años en la mitad de la tabla de estos 180 países, con casi 7 puntos.

AF: Y es la percepción que tiene la gente, que Chile es otra cosa…

DFR: Exactamente, entonces si vos sos un empresario extranjero y tenés que venir a hacer una inversión a Latinoamérica, ¿a qué país vas a ir? ¿A un país donde las reglas se respeten y vos sepas, o tengas seguridad, de que lo que firmes en un contrato se va a cumplir, que nadie te va a expropiar tu propiedad, o confiscar tus ahorros, o cerrarte la cuenta bancaria y devolverte papelitos en lugar de tus ahorros, o vas a ir a un país donde las reglas se respetan, donde las cosas se hacen transparentemente, donde las autoridades saben que son inquilinos del poder, no dueños del país?

AB: Delia, la pelota está picando en nuestro campo, sin duda, digo, de todo ciudadano argentino, de nosotros los argentinos, porque escuchás en una conversación, cuando nos referimos a nosotros mismos casi es refiriéndose a un tercero, cuando hablamos de “los argentinos”, como s si nosotros no lo fuéramos, y esto creo que marca, esto, este sencillo dato, marca donde estamos parados: el argentino es el otro, no soy yo.

DFR: Exactamente, y la cosa pública de los argentinos es de nadie, entonces yo rompo el banco de la escuela y escribo en la pared, porque no es mi casa, porque no es de nadie. Y si soy funcionario público –estoy poniendo un ejemplo muy pedestre, si quieren, porque la corrupción empieza en lo chiquito– y dejo la luz prendida aunque no la necesite, y me robo la resma de papel porque mi chico tiene que hacer un trabajo y me olvidé de pasar por la librería a comprarlo, y etc., etc., etc. Nosotros, en Poder Ciudadano, hace muchísimos años –tenemos 20 años ya de trabajar en esto– hicimos un programa que se llamaba “La copia y la coima”, para demostrar que el alumno que copia en un examen es, está ejerciendo una forma de corrupción, está engañando, está truchando algo, y está incumpliendo en su deber. Y ese es un simple alumno en una escuela. El que viola el semáforo también está generando el clima para que las reglas no se cumplan. El que coimea en lugar de pagar el impuesto que tiene que pagar también está generando el caldo de cultivo para que siga existiendo la corrupción. O sea que el aplazo que yo menciono no se refiere sólo a los políticos, el aplazo se refiere a todos nosotros. Cada uno, en su lugar de trabajo, en su escuela, en su casa, educando a sus hijos, tiene una responsabilidad para generar una cultura que exija transparencia, que valore la transparencia y que rechace la corrupción.

AB: La idea es que empiezo hoy, cada uno de nosotros. No tengo que esperar que empiece el otro para que entonces yo haga algo, que es lo que un poco hacemos. Es decir, el día que matemos la viveza criolla, de lo cual nos enorgullecemos muchas veces… es más, desde donde hemos visto con soberbia al resto de los países limítrofes de los cuales hemos hecho mención hace unos minutos, es decir, cuando empiezo por casa ese examen de conciencia, ¿no?, que los católicos romanos tienen bien claro, ¿qué estoy haciendo yo mal?, y eso empiezo a modificar yo, todos hacemos esto, bueno, vamos en mejor camino y elegiremos mejor, también.

DFR: Mirá, Goethe dice, en uno de sus libros, “si cada vecino barre su vereda, la ciudad está limpia”.

AF: Delia, tal vez la última pregunta en esta interesante entrevista. Vos también tenés una opinión formada, y la publicaste, sobre la reforma política, supuestamente para mejorar la transparencia. En dos o tres minutos, ¿cuáles son tus objeciones al proyecto, o qué cosas están bien en este proyecto del gobierno?

DFR: Mirá, del proyecto del gobierno tenía muchísimas y ahora algunas logré que se corrigieran, y digo logré o logramos en Poder Ciudadano porque fuimos los únicos que pusimos el grito en el cielo, planteando el retroceso que significaba, por ejemplo, eliminar la mención del origen de las donaciones en el financiamiento de las campañas, por lo mismo que les conté antes. Si yo sé quién donó el dinero, después puedo investigar. Así que eso lo corrigieron, por suerte, en lo que han enviado al Senado. Los partidos van a tener que informar el origen también de sus fondos. Pero han quedado cosas peligrosas para la transparencia y peligrosas para la equidad en la competencia electoral. Por ejemplo, se prohíbe la contratación de espacios en radio y televisión para hacer propaganda política y se supone que todos los partidos sólo van a poder usar los espacios que le ceda el Ministerio del Interior. Pero, simultáneamente con eso, no se regula la pauta publicitaria oficial, es decir el dinero que el estado gasta en publicidad comprando espacios en radio, televisión y los medios gráficos. Entonces, lo que se genera es una gran inequidad, porque los únicos que van a estar sometidos verdaderamente al límite son todos los candidatos de la oposición mientras, como todos sabemos, la pauta publicitaria oficial se va a utilizar para pagar espacios donde se va a hacer publicidad a favor de los candidatos oficiales. Para que la gente tenga una idea, la pauta publicitaria oficial que se gastó en la primera mitad de este año fue exactamente el doble de lo que se gastó en todo el año 2008. Y pasó de 80 millones de pesos en el primer mes de enero del año a 270 en el mes de las elecciones, en junio. Entonces, no es cuestión sólo, como hace la ley, de decir no se pueden hacer inauguraciones en los últimos 15 días, porque todos sabemos, además, que se hacen las inauguraciones, sino que ahí tenemos unos recursos del presupuesto público que se utilizan, no por este gobierno solamente sino por cualquier gobierno, en campaña política. Y eso no está regulado. Y hay otra prohibición que afecta específicamente la transparencia, que es la prohibición de que las personas jurídicas aporten a los partidos. Es decir, las empresas, si se aprueba esta ley, no van a poder aportar. Pero esa prohibición no significa que no van a aportar, porque esto ya ha sucedido en otros países que han ido por esa vía, y lo que se hace es hacer los aportes a través de interpósitas personas, es decir, de personas pantalla. Entonces se lo hace a nombre de los empleados, o los amigos, o los familiares, o lo que fuera. Y eso dificulta el control de gestión, porque lo importante es esto. La transparencia no es sólo un reclamo que hacemos algunas personas que somos muy curiosas. No es curiosidad. Es información para que el ciudadano decida e información para que el ciudadano controle. Y si yo lleno las declaraciones con nombres de Juan, María, Pedro y Diego, hacer el vínculo entre esos nombres y los que ganan las licitaciones, que son la empresa “Guardapolvos Truchos” o “Pavimentos que no Pegan” o ese tipo de cosas, esa vinculación, o “Medicamentos Falsos”, por ejemplo, es mucho más difícil. Entonces, para lo que sirve en realidad la prohibición es venderle a la gente una medida supuestamente de austeridad –no le vamos a aceptar fondos a las empresas– cuando, en realidad, lo que se está generando es incentivos para el ocultamiento del origen de esos fondos.

AF: Delia, lamentablemente tengo que cerrar, porque está la gente del programa que sigue, pero, como siempre hacemos con los entrevistados que tenemos, tienen muchas cosas pendientes para otra oportunidad, o una conferencia, o como referencia simplemente tenerte y saber que hemos establecido un contacto aunque sea telefónico. Muchas gracias por tu tiempo.

DFR: Gracias a ustedes. Ha sido un placer conversar contigo, Alejandro y Adriana. Que tengan buen fin de semana.

AB: Para ti también, Delia. Un cariño enorme.


viernes, 13 de noviembre de 2009

Entrevista a Juan Carr


Programa: "De espectadores a actores", Radio FM Fénix 100.3, Martínez.

Fecha: sábado 31 de octubre de 2009.

Tema: “El hambre en Argentina y el mundo"

Conductores: Alejandro Field (AF) y Adriana Blasi (AB), de la Mesa Interreligiosa del Conurbano Norte de la Coalición Cívica

Entrevista a Juan Carr (19 minutos)


El archivo se puede escuchar en línea cliqueando aquí y se puede bajar cliqueando aquí

Transcripción de la grabación

AF: Escuchábamos recién la canción “Cuando comenzamos a nacer”, hermosa canción de Charly García, en voz de Nito Mestre y la Orquesta Sinfónica de Canal 7. Ahí una parte, o sea, las ilusiones, los idealismos, que tenemos de chicos, de adolescentes, y que podemos tener ahora, ¿no?,

AB: Un sueño…

AF: Un sueño que no hay que dejar, ¿no? “Poco a poco te conformas…” No, no, poco a poco no me quiero conformar, ni ahora ni en el último momento de mi vida. Tenemos en el aire a un inconformista, no sé cómo se dice, Juan Carr, ¿es así?

JC: Sí, debo ser un inconformista, entonces.

AF: ¿Vos te conformás alguna vez con ver la pobreza, con el hambre…?

JC: No, no, inclusive cuando uno trata de luchar contra la pobreza y tiene algún pequeño éxito, quieres más. No, me parece…

AF: Insaciable…

JC: Y, los soñadores de la historia, los que uno sigue, los románticos, los héroes y heroínas de nuestra historia argentina y mundial, siempre, como vos decís, siempre fueron inconformistas, siempre… me parece que sí, que esa canción, que me encanta, tiene una cosa de resignación…

AF: No, no, no…

JC: La resignación no es para nosotros, me parece, y menos para estos momentos.

AF: Juan, está Adriana también, te va a hacer un par de preguntas, conmigo, Alejandro Field, así que te saluda.

AB: Buen día, Juan. Bueno, yo me voy a estar sumando también para seguirte en esta conversación que estamos teniendo al aire.

JC: Encantado, Adriana, cómo no.

AF: Juan, sé que estás con poco tiempo, porque estás muy ocupado. Gracias a Dios, que estás con muchas cosas, así que vamos a tratar de eliminar algunas preguntas que teníamos, pero en este programa, que se llama “De espectadores a actores”, nos interesa especialmente, a la gente que está haciendo algo, no solamente lo que hace, sino la persona. Y la primera pregunta que hacemos siempre, en forma casi rutinaria, es: ¿Qué fue lo que a vos te motivó a salir de un papel, un poco de espectador, de decir que está todo mal, que nos vamos a los caños, a empezar a hacer algo? ¿Qué fue el momento ese que vos viste que “no, hay que hacer algo y lo voy a hacer”? ¿Te acordás?

JC: Sí, como no. Mi visión particular se la debo a mi formación, ¿no?, a mi familia, a mi colegio, la escuela. En la época de la niñez y la adolescencia, bueno, me sugirieron que era importante tratar de cambiar las cosas, es decir, involucrarse. Y nosotros, en nuestro caso, en tanto la Red Solidaria, bueno, yo estaba casado, y mi mujer y yo con tres amigos pensábamos qué podíamos hacer, en el año 95, pero ¿qué pasa? Uno no tiene mucho tiempo. Soy veterinario, soy docente. María pinta, es voluntaria en un hogar, y ¿qué hacemos con nuestro poco tiempo? Y se nos ocurrió entonces, año 95, veníamos pensando y hablando con tres amigos más, bueno, tomemos el poco tiempo de cada uno de nosotros, tratemos de reunirlo en red, y empecemos a ver qué es lo que ocurre, si es posible multiplicar estos pocos tiempos. ¿Por qué? Porque somos un sector de la comunidad que la vida nos dio, que la Argentina nos dio, que, si bien no estamos muy bien, estamos mejor que muchísimos otros sectores. Bueno, esa responsabilidad, esa hipoteca que uno tiene, moral, si se quiere, con su comunidad, inventamos este modelo, que es 3, 4 horas por semana, en red, y ese fue el inicio de lo que fue después la Red Solidaria.

AF: Juan, yo una cosa, un patrón que estamos viendo en los programas que hemos tenido acá, es un modelo que se repite, que no es el único pero parece muy exitoso. O sea, [15] una inquietud que surge de una parroquia, una iglesia, que después se transforma en una actividad laica, pero que tiene el germen de eso que surgió de una inquietud espiritual, religiosa, una parroquia. Te estoy diciendo: el padre Filippini, que vos conocés, un montón de obras que surgieron, que son laicas hoy pero surgieron de la parroquia, Un Techo para mi País, que lo tuvimos hace poco, los conocés seguramente a la gente de ahí, el caso tuyo también, que seguramente hay una motivación espiritual o religiosa atrás que después se vuelva a la sociedad. ¿Es así el caso de Red Solidaria?

JC: Sí. Como vos dijiste, nosotros, bueno, tenemos una Red Solidaria laica, y justamente una especie de no organización, porque sin papeles, sin personería, sin sede. En mi caso personal, y el de mi mujer también, sí, nuestra vida pasada, si querés, una mirada, en nuestro caso católicos, éramos cuatro católicos y un luterano, me parece que la espiritualidad bien entendida te lleva a Dios, pero también te lleva al prójimo. O sea, esto me parece que influye. En nuestro caso influye muchísimo. Después, curiosamente, al organizar algo laico, a nosotros nos enriqueció muchísimo esta mirada laica, porque apareció el mundo judío, se nos sumó el mundo musulmán, muchos, por supuesto, sin sus creencias. Pero, en nuestro caso, confieso que sí, que el hecho de ser católicos, cristianos, hizo, bueno, esos pasajes que tienen que ver con… Ese que espera un trasplante es Cristo mismo al que lo espera. Ese que tiene hambre es Cristo mismo el que tiene hambre. Ese que está buscando a su hijo que está perdido, ése es Cristo. Bueno, esta situación original ligada a la espiritualidad, sí, dio empuje, por supuesto y además suponemos, los que somos creyentes, que Dios debe estar un poco detrás de todas estas cosas, y lo creemos firmemente. Obviamente, de vuelta, hicimos un especie de hecho cultural, más que organización, bien laico, bien abierto, porque queríamos enriquecernos con los que tenían otra espiritualidad. Y el modelo, más o menos, fue resultando, ¿no?

AF: Juan, una pregunta más y después la dejo a Adriana. Estuviste hace poco en un congreso en Roma de la FAO, el Fondo de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación… porque hay un movimiento me parece mundial de preocupación y de querer solucionar el tema del hambre. ¿Cómo lo viste desde ese lugar de privilegio, lo que se está haciendo, no solamente en Argentina, que es tu lugar, sino en todo el mundo. ¿Vamos a llegar a erradicar el hambre para el 2050, como es la propuesta?

JC: A mí, lo que me ocurrió, fue, bueno, como la vida, una doble mirada. En primer lugar, el origen de este foro, y ahora un encuentro de presidentes del mundo, por el hambre, es por dos razones. Es bueno, en sí mismo, porque juntar a 450 personas que juntos combaten el hambre, eso es bueno. Lo que pasa es que esa reunión se produjo también, desgraciadamente, porque nunca en la historia de la humanidad, nunca en la historia de la humanidad hubo 1.020 millones de hambrientos. Nunca en la historia de la humanidad, de cada 6 que vivimos en el mundo, 1 tiene hambre. El origen de eso fue malo, fue porque fue un récord histórico inesperado. Obviamente allá uno, bueno, encuentra un montón de motivaciones buenas y malas. En primer lugar, lo organiza Naciones Unidas, que en realidad la agencia que yo estoy es la FAO, la institución que se dedica al hambre, y ahí, bueno, había miradas de todos los colores, siempre interesantes. A mí me cuesta mucho viajar, el mejor lugar del mundo es el jardín de mi casa, hice 14.000 kilómetros e igual iba a sacar algo positivo. En primer lugar me parece que es una institución admirable, con una capacidad tan grande que tiene una capacidad moderada en el terreno, por ahora me parece que es moderada, y hay muchos economistas, muchos economistas y amigos míos también son economistas, que le faltaba una pata más humana. Inclusive había un enfrentamiento entre los que estaban en el terreno, luchando con el hambre de África, de Asia, con los economistas. Y en nuestro caso, nos pasa que, en la universidad donde trabajo, en un centro de lucha contra el hambre, en la Universidad de Buenos Aires –yo soy veterinario y hago granjas y huertas para el hambre-, en ese lugar, curiosamente, nosotros tratamos de conciliar todo, ¿no?, y tenemos muy buena relación con la economía, muy buena relación. Allá había una división que me llamó la atención, y si al 2050, del punto de vista potencial, sí, la posibilidad que haya hambre cero es real, verdadera, pero queda mucho trabajo, mucho más humano, mucho más de encontrarse, de ponerse de acuerdo, que técnico, ¿no? El problema es que los que estamos, los que tenemos kilos de más, digamos, tenemos que dejar nuestros egos e individualismos y trabajar más cerca el uno del otro.

AB: Juan, ¿se podría reducir esto a decir que es un tema simplemente de voluntad [20] de nosotros, los seres humanos, o sería demasiado simplista?

JC: Mirá, los especialistas del mundo y de la FAO dicen eso, y un poco tienen razón. O sea, el mundo va a terminar con el hambre cuando la humanidad se decida a terminar con el hambre. Esto es así, tremendamente así. Yo te digo los números de la Argentina. En el mundo, de cada 6 personas, 1 tiene hambre. En América Latina, de cada 11, 1 tiene hambre. En Argentina, de cada 17, 1 tiene hambre. Obviamente, nuestra situación, en ese sentido, es mejor, aunque hay 2.300.000 hambrientos. Pero uno, aquí en Argentina, justamente, aceptando lo que vos decís y estando de acuerdo, es: 17 personas te toca un hambriento. Evidentemente, yo creo que si tuvieran voluntad… Te digo los números concretos. Hoy día, con 2 pesos, alimentás muy bien a un chico desnutrido menor de 6 años. Muy buena comida, la comida diaria. Dos pesos. Y con 9,50 pesos, casi 10 pesos, alguien que tiene más de 14 años, que tiene hambre, diariamente. Son números muy baratos para salvar a alguien del hambre. Pero como vos decís, alguien tiene que decidirse. O sea, algunos dicen “decisión de la comunidad”, otros dicen “decisión política”, el nombre que quieran, pero sí, de eso se trata. Falta esa convicción profunda de decir que el enemigo no es el otro, el enemigo no es el que piensa distinto. El enemigo es el hambre. El país tendría que pensar como una verdadera guerra contra este enemigo real y verdadero, que es el hambre.

AB: No acostumbrarnos, ¿no? Quizás esta cuestión de que nos hemos acostumbrado a que hay gente pobre, hay gente con hambre, hay gente bajo la línea de pobreza, acá, en otras partes del mundo. Miramos a África, por ejemplo, que ya lo hemos aceptado como un continente, diría, con problemas de salud y de hambre pero más que importantes, y por eso, a mí lo que me duele es que simplemente es decir “a mí el otro me importa”. Es un tema de voluntad y siempre, como vos decís, los economistas seguramente tiene que poner algo en esto, porque son los que asesoran a muchas personas en función a cómo son sus inversiones, sus compañías. ¿Cómo apartar para el otro? Como acá dijiste, si entre 17 no podemos alimentar 1, estamos en un problema.

JC: Sí, yo comparto esa mirada con vos. Yo te agregaría, siempre con mi intento de mirada optimista, que en este momento lo que sí ocurre es que, por razones que desconozco, en el mundo y en la Argentina, está muy prestigiada la lucha contra el hambre. O sea, hace 20 años, estar en este tema era como, uno lo miraba como medio peligroso, un personaje peligroso. Hace 10 años era como exótico, como raro. Y ahora, sin embargo, o sea, aun los indiferentes les parece que el que se dedica a la lucha contra la pobreza extrema tiene prestigio. Es una buena persona. Ahora hay una alineación de los planetas, dirían los chicos del barrio, en que las cosas están, bueno, de hecho desde la izquierda más revolucionaria hasta el capitalismo más cerrado les parece que el hambre se puede terminar, y hay que terminar. Este es un momento muy favorable. Lo que pasa que, bueno, de hacer un recital para el hambre y hacer un congreso para el hambre a bajar esa situación y que haya un hambriento menos, hay una distancia enorme. Y eso es lo que hay que trabajar. O sea, los grandes lanzamientos, las grandes teorizaciones, bueno, pero abajo tiene que haber un hambriento menos y de esto se trata esta situación, ¿no?

AF: Juan, yo ayer leí tu nota en La Nación, “Más cerca del hambre cero”, donde ves positivamente la asignación para la niñez, aunque ves que hay todavía mucho por hacer. ¿Es así, no es cierto? Vos, en general sos positivo en cuanto a esto que estamos empezando a atacar el tema del hambre en la Argentina.

JC: Sí, en realidad les cuento con más detalle lo que ocurre primero. Para mí, en América Latina, desde Ushuaia hasta el sur de Estados Unidos, Cáritas es la número uno, lejos, en esto. Son los número uno, son admirables…

AF: ¿En qué sentido número uno?

JC: En el mundo social.

AF: En lo que están haciendo.

JC: Y sí, claro. O sea, con su historia, con lo que hacen, con todo lo que se les pueda discutir, bueno, unos verdaderos número uno. Ahora, este proceso que vengo siguiendo, entre otros con Cáritas, nosotros sabíamos hace tres, cuatro meses que empieza a dialogarse sobre esta asignación universal. Es una idea del ARI, es una idea de la Dra. Carrió, que va tomando formas. Se le agrega toda su gente, por decirlo, toda la oposición empieza a alinearse allí. Aparece la Iglesia, la Iglesia lo ve bien, empieza a dialogar, se suma la Iglesia, a través de Cáritas. Entonces había dos actores con mucho poder y muy importantes, que eran la oposición y la Iglesia, con una mirada sobre este proyecto. Aparece, bueno, obviamente el Ejecutivo, aparece el gobierno, enfrentado a la oposición en todos estos días y meses, lo toma, lo hace suyo, o mejor dicho, lo hace del país, como corresponde. Bueno, que en la Argentina se junte la oposición, con la Iglesia

AF: En este momento, ¿no?

JC: … es un milagro en sí mismo. Entonces yo, no sé si cabe la palabra “celebrarlo”, pero yo francamente…

AF: Es un paso adelante…

JC: … trato de expresar ahí, claro, ahora, de vuelta, como te decía hoy, de ahí a que haya un hambriento menos, bueno, hay una distancia enorme, pero ese encuentro, en una Argentina que está muy dividida, hay una enorme discusión de todo, todo es una interna, hay una rispidez enorme, una crispación general, bueno, los tres poderes se juntaron para esto, yo tengo, no sé, que celebrarlo. Pero adhiero y aplaudo.

AB: Yo, por lo menos, estoy de acuerdo, Juan, que es un paso adelante y muy importante.

AF: Tal vez la última pregunta, te respeto tu tiempo. Lo que juntamente con esta nota, que compartimos acá con Adriana lo positivo dentro de todo, especialmente en estos momentos, vos dijiste que se podía terminar el hambre en Argentina en el 2020. Me parece una eternidad. ¿Qué es lo que pasa? Desde este punto, este momento histórico, donde se toma el hambre, se lo combate, se empieza a combatir, ¿por qué 10 años para que termine el hambre en un país como Argentina, que puede alimentar a todo el mundo con una cosecha, no sé? ¿Cómo es la cosa? ¿Qué es lo que falta?

JC: Bueno, yo tengo una mirada, o sea, yo soy voluntario en una red solidaria, entonces a veces hay chicos perdidos, o alguien que espera un trasplante, o hay una catástrofe, o hay un bosque que está en peligro, esa es mi parte solidaria. Producir alimentos para el hambre es mi trabajo, y mi trabajo académico, en la universidad. Entonces, un académico, a pesar de que tratamos de ser humanos, tenemos la obligación de tener alguna certeza y de ser razonables. Entonces, un número razonable que se nos transmite, además los conozco los números, dicen que hay 8-9 millones de pobres. Si hay uno solo es tremendo, pero supongamos que hay 8-9 millones de pobres, y el piso es que hay 2.300.000 que no tienen garantizada su comida. O sea, ese es el número podemos decir de indigentes o de hambrientos, 2.300.000. Se los digo, en familias, en Argentina, somos 10.000.000 de familias, constituidas de distintas maneras, y 360.000 familias no tienen garantizada su comida. Ese universo, en donde es tremendo, les doy el último número, todos los días en esas familias 8 hijos nuestros, 8 chicos menores de 6 años desnutridos mueren diariamente…

AF: No, no, es terrible…

JC: … ésta es nuestra tragedia al día, yo como, vuelvo a lo académico, tengo que ser formal, razonable, y pasé por la universidad, y dirijo un centro en una universidad, les diría si diariamente nosotros lográramos que unos 575, 600 para redondear personas, 600 personas salieran de la indigencia a la pobreza, o sea tuvieran garantizada su comida, por lo menos, y obviamente estas 600 personas no volvieran para atrás, sino que, bueno, las pudiéramos retener, por decirlo de algún modo, del lado de la no indigencia, todos los días 600 argentinos entran, y salen de la indigencia total, con ese número, en el 2020… O sea, yo tengo que hacer algo razonable, y también tengo que pensar que si hay hambrientos desde el 60 o el 70, no creo que sea posible hacerlo. Les cuento. Por ejemplo, Cáritas, la Fundación Sedaka judía, tienen otros números, que ilusionan más. Porque ellos dicen que con un shock importante anual económico se puede, no terminar con la pobreza, terminar con la indigencia en 2 o 3 años. Ellos son mucho más optimistas que yo. Lo que pasa que…

AF: Y vos sos un optimista, digamos…

JC: Yo soy un optimista, pero pertenezco a un centro académico, mi trabajo es académico, y no puedo, a pesar que me gusta la poesía, tengo que proponer al mundo y a los especialistas números alcanzables.

AF: Juan, te respetamos tu tiempo y te agradecemos muchísimo por esto. Te habrán hecho mil entrevistas, no sé cuántas un sábado a la mañana. Pero bueno, esperamos que también una visión nueva de vos, de tu misión, de tus luchas también, y de tus ilusiones. Yo te definiría, escuchándote recién, un idealista, idealista-realista, que no solamente tiene sueño sino que los quiere llevar a cabo y no quiere defraudar a los que lo están siguiendo. ¿Puede ser eso?

JC: Sí, sí, debe ser así. Además, bueno, yo les agradezco. Yo soy lo más organizado que puedo, pero la comunicación para nosotros es muy importante. La herramienta comunicacional es clave, inclusive, yo no represento a los humildes, pero los humildes en general no tienen voz, y tampoco tienen imagen. ¿Vieron que en la vida cotidiana uno no ve marginados? Entonces, yo lo hago esto con mucho gusto, a pesar de cierto desorden que tengo en el día a día, pero les agradezco. Además, mientras camino, porque trato de caminar todos los días para bajar la ansiedad, la ansiedad por terminar con el hambre, entre otras cosas.

AF: Bueno, muchas gracias, Juan.

AB: Juan, te queremos agradecer y seguramente estaremos en contacto en algún otro momento para seguir comunicando todo esto que estamos compartiendo, que es tan importante.

JC: Como no. Un abrazo enorme.

AF: Estuvo con nosotros Juan Carr, el mentor, organizador, de la Red Solidaria, con mucha tela para cortar.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Posición de la Mesa Interreligiosa del Conurbano Norte de la Coalición Cívica sobre el matrimonio


Ante los proyectos de ley que se han presentado en el Congreso promoviendo modificaciones en el Código Civil para permitir el mal llamado “matrimonio homosexual”, afirmamos, de acuerdo al orden natural de la creación, que la esencia del matrimonio es la relación estable entre un varón y una mujer. Es una relación basada en la igualdad, la diversidad y la complementariedad. Dicho orden, que está por encima de las tendencias culturales y personales, no contempla otra clase de matrimonio.

Reconocemos que el dilema de las personas homosexuales es complicado y doloroso, pero otro es el camino para que puedan asumir correctamente su sexualidad.

Por lo tanto, la Mesa Interreligiosa del Conurbano Norte de la Coalición Cívica se OPONE al intento de asimilar o igualar la unión homosexual al matrimonio (monogamia heterosexual) por cuanto implica violentar el significado de una institución básica de la familia y de nuestra sociedad en momentos en que está siendo fuertemente atacada y necesita ser fortalecida.


Adriana Blasi
Miguel Ángel Bustos
Alejandro Field
Pedro Gilaberte

miércoles, 21 de octubre de 2009

Entrevista a Fernanda Reyes


Programa: "De espectadores a actores", Radio FM Fénix 100.3, Martínez.

Fecha: sábado 10 de octubre de 2009.

Tema: “Presupuesto Nacional 2010"

Conductores: Alejandro Field (AF) y Adriana Blasi (AB), de la Mesa Interreligiosa del Conurbano Norte de la Coalición Cívica

Entrevista a Fernanda Reyes (37 minutos)


El archivo se puede escuchar en línea cliqueando aquí y se puede bajar cliqueando aquí

Transcripción de la grabación

AF: Tenemos en línea a la Diputada Fernanda Reyes, que nos está escuchando. ¿Cómo te va, Fernanda?

FR: ¿Qué tal? Muy buenos días.

AF: ¿Qué tal? Gracias por tu tiempo. Te venimos buscando, pero realmente el sábado pasado, menos mal que no te conseguimos, porque Jorge Aldecoa nos dio una lección magistral de minería, de medio ambiente. Un hombre que te acompaña muchísimo y que nos libera de preguntarte esas cosas a vos, hoy, ¿no?

FR: No, sí, la verdad que viene trabajando hace mucho tiempo sobre el tema, así que seguramente pudo haberles comentado cómo viene todo.

AF: Fernanda, me encanta esto, de trabajar una persona tan joven como vos, de 30 años, con una persona de 75, y nosotros en el medio, justo, con… te saluda Adriana Blasi, también.

AB: ¿Qué tal? Buenos días, Fernanda, un gusto conocerte.

FR: ¿Qué tal?

AB: Así que estaremos compartiendo este programa y, bueno, me voy a animar, obviamente, a hacerte algunas preguntas después que Ale haga toda la presentación.

AF: Justo en la edad media, ni jóvenes ni mayores, ¿no?

FR: Es intergeneracional.

AF: Justo en el mejor momento. Fernanda, presentanos un poco. Yo tengo acá un montón de tu currículum, pero ¿cómo te presentarías vos para la gente que no te conoce? ¿Cómo te metiste vos en política, y qué hiciste hasta ahora?

FR: ¿Cómo me metí en política? La verdad es que yo vengo de… mi papá siempre hizo política de siempre. Yo era muy chica y empecé en lo que era el radicalismo en ese momento, con catorce años. Pero después en el 98, aproximadamente, me fui de la política, porque sentía que no podía hacer muchas cosas, me sentía que la verdad que veía como que no podía transformarlo desde ese lugar y no sentía espacios como para seguir trabajando, ¿no?

AF: Vos venís, perdón, del Colegio Nacional de Buenos Aires.

FR: Sí, yo estudié en el Buenos Aires. No, yo en el 98 estaba en la Facultad, en la facultad de Económicas, haciendo la carrera de Licenciatura en Economía, que después me recibí. Y la verdad que tenía, siempre, uno cuando entra en política tiene un objetivo claro, que es tratar de transformar las cosas, transformar la realidad, las injusticias. Y cuando uno, por lo menos lo que yo sentía era que yo no estaba en el lugar adecuado para hacerlo. Y estuve cerca de dos años sin hacer política, dedicándome sólo a estudiar, hasta que en el 2000, bueno, Carrió rompe con el bloque del radicalismo, por los superpoderes, y diferentes personas… bueno, yo tenía, obviamente que la seguía a ella por su coherencia y por su trabajo. Ella estaba convocando a jóvenes que habían de alguna forma o mandado mails o acercado a ella algún tipo de iniciativa, y fuimos a ese encuentro. Éramos cerca ciento y pico de chicos, donde lo único… en ese momento no existía el ARI, era un movimiento, estaba Alfredo Bravo, era un movimiento, y bueno ella dijo: “Hagan lo que ustedes quieran. Esto es abierto a que se organicen y hagan lo que quieran”. Y ahí nació Jóvenes por la Igualdad, que es una organización, somos todos jóvenes, dentro del ARI, y bueno ahí empezamos a trabajar, ya desde el 2001[ ] ya van varios años que estamos día a día tratando de cambiar las cosas.

AF: Qué bueno. Para cerrar un tema que hablamos con Jorge Aldecoa el sábado pasado, que él no pudo manejar por el tiempo simplemente, quedó pendiente el tema éste del veto a la ley de glaciares, muy relacionado con la Barrica Gold, ¿no? Es más, vos tenés una presentación judicial hecha contra el Secretario de Minería, Jorge Mayoral, relacionada con estas relaciones medio raras entre personas del poder y empresas muy poderosas. ¿Cómo explicas, vos que votaste, por la ley de protección de glaciares, cómo lo ves vos esto que después se vete una ley que fue unánimemente aprobada por el Congreso?

FR: Yo no la voté, no estaba en la Cámara.

AF: Perdón, perdón, está bien.

FR: Pero si la votó por unanimidad todos los bloques.

AF: Correcto.

FR: Lo que ocurrió fue, me parece que es lo más claro cuando hay una connivencia de intereses, ¿no?, entre el gobierno nacional, entre los gobiernos provinciales, y entre las grandes empresas, como la Barrick Gold. Esto fue a nosotros, cuando se hace el veto, a fines de noviembre del año pasado, nosotros hicimos un informe. Y lo primero que hicimos fue un informe sobre [ ] los argumentos del veto.

AF: ¿Cuál fue el argumento?

FR: Lo cierto que los argumentos eran… Digamos, había dos argumentos centrales. Uno, que tenía que ver que decía que las provincias cordilleranas no estaban de acuerdo con esta ley y como que no había sido consultada. Lo cierto es que el Senado de la Nación lo que hace es representar a las provincias.

AF: Claro.

FR: También las cordilleranas, porque tienen sus senadores. Ellos también acompañaron la ley, por lo tanto esta no era razón. Lo que dio la Presidenta de la Nación como respuesta a esto que las provincias estaban de acuerdo, era la creación de un foro, un foro para poder analizar la ley. Y nosotros decíamos en ese momento ¡qué avasallamiento sobre las instituciones tiene la Presidenta de la Nación, diciendo que un foro es más representativo que un año y medio de discusión en la Cámara de Senadores y Diputados de la Nación, donde pasaron organizaciones sociales, donde pasaron intelectuales, donde pasaron académicos. Digamos, la alternativa que dio la Presidencia claramente avasallaba al Congreso de la Nación. Esto por un lado. La otra argumentación que daban, digamos la más fuerte, ¿no?, la otra argumentación que daba era que se estaba determinando el desarrollo económico, el cuidado ambiental por sobre el desarrollo económico con esto. Es decir, nosotros estamos cuidando el ambiente y perjudicando el desarrollo económico. Esto es una concepción. Lo que estaba haciendo esa argumentación era una definición de lo que cree este gobierno, que tiene que ver con el cuidado del ambiente y el desarrollo que está llevando adelante, que no importa de qué manera se haga. Si eso [trae] saqueo, no importa. Lo que importa es que deje algo de plata. Lo que ocurre con la minería no es que nos sacan los recursos sino que tampoco deja plata. Acá tenemos como el doble juego. En ese momento, nosotros, con el informe lo que poníamos también era que había, a nuestro entender, una relación entre el senador Gioja y el gobernador Gioja a través de una empresa que [ ] Santa Gema que en una época decía en su página Web que era, esa empresa Santa Gema es del senador Gioja. Y en una época decía que era proveedor de la Barrick Gold. Entonces, nosotros decíamos ahí, a ver, ¿qué independencia de criterios puede tener un senador o un gobernador cuando es proveedor de la empresa que está atrás de este megaproyecto de Pascua Lama, ¿no? Bueno, esta cuestión llevó obviamente a que se haga una denuncia a la justicia, que ahora está en el Juzgado Número 2, a lo que también ahora nosotros agregamos esta nueva denuncia que tiene que ver con Mayoral, con el Secretario de Minería que, casualmente, nos venimos a enterar, que la oficina… Mayoral tiene una empresa, que es Millstone, minera, pequeña, pero es una empresa en sí, que está ubicada, está domiciliada en el mismo domicilio, pero no en el mismo edificio, en el mismo lugar, oficina, que la Barrick Gold. O sea que acá también tenemos, otra vez, connivencia de intereses, y lo que no hemos logrado todavía es que Mayoral dé ningún tipo de explicación, que debería explicar cómo puede ser que la Barrick Gold, una multinacional con la envergadura que tiene, esté domiciliada en la misma empresa que él, ¿no?

AF: Vos recién dijiste un año y medio de tratamiento de esta ley de protección de los glaciares, y no puedo dejar de asociarlo con los 40 días para la ley de medios, ¿no? O sea, me parece que justamente este tipo de leyes ameritan un tiempo largo de discusión, de debate, independientemente que después se veten, pero creo que son cosas sustanciales y que en este momento estamos viendo el cierre de otra ley tan importante como el del medio ambiente, que se cierra en 40 días, a las apuradas. ¿Cuál es tu impresión hoy que ya se sabe que el Senado aprobó esta ley sin modificaciones?

FR: Mi impresión es que, lamentablemente, en la Argentina los grandes debates, las discusiones más importantes, se dan express, en forma express. Lo mismo nos pasó el año pasado, cuando discutíamos la movilidad jubilatoria, cuando discutíamos el traspaso de las [ ] AFJP. Cuando tenemos la oportunidad de realmente hacer un debate, un debate fuerte, un debate profundo, para sacar leyes de estado, no leyes de gobierno. Pero lo que pasa que esa es la diferencia, ¿no? Cuando uno lleva adelante en el Parlamento un debate para sacar una ley de estado, significa que está sacando una ley que va a poder perdurar en el tiempo y que aparte va a dar un mejor funcionamiento a todos los sistemas que están a su alrededor. Y, lamentablemente, lo que terminamos sacando son leyes de la corporación, o leyes de gobierno. Es decir, que benefician al gobierno de turno, circunstancialmente, porque este gobierno en el 2011 se va a ir, porque termina su mandato, pero perjudica a toda la sociedad, que son todos los que, nosotros, seguimos, más allá de cada cuatro años.

AB: Fernanda, te quería interrumpir en este punto, para la audiencia, porque no todos los que escuchan, y me incluyo en algún punto, tienen idea de cómo son los mecanismos legales a nivel de Congreso, y demás. Y la pregunta específica es la siguiente. Con la nueva composición de las dos cámaras, ahora, a partir de diciembre, ¿qué posibilidades hay de modificación de lo que ya se ha votado? Es decir, ¿cómo sería el mecanismo, si es que existe?

FR: Mirá, el mecanismo existe en la medida que el oficialismo no tiene mayoría absoluta. No tiene quórum, en realidad. Y obviamente esto les hace que tengan que negociar muchas más cosas. Ciertamente nosotros podemos incorporar modificaciones a las nuevas leyes. También es que ciertamente el gobierno, así como vetó la ley de glaciares, como vetó la ley de emergencia agropecuaria, puede vetar las modificaciones que haga el Congreso. Y, en ese sentido, el veto ¿qué ocurre? Cuando uno veta una ley, cuando la Presidenta de la Nación veta una ley, necesita después, para que nosotros sigamos manteniendo esa ley que se votó, necesitamos los dos tercios de la cámara. Y ahí sí que no llegamos, desde la oposición, a los dos tercios.

AB: O sea, ¿con la nueva composición no se va a llega a los dos tercios, me estás diciendo?

FR: Claro, con la nueva composición, si la Presidenta veta nuestras modificaciones no llegamos a los dos tercios como para poder ratificar la modificación. Obviamente, nosotros vamos a tratar de modificar todas aquellas cosas que creamos necesarias, vamos a dar el debate, y vamos a ver cómo actúa la Presidenta. Lo cierto es que me parece que no podemos entrar en una vetocracia, desde el lado del Poder Ejecutivo, porque ya sería también un avasallamiento a las instituciones, que de golpe se empiece a vetar todo aquello que sale del Parlamento, como institución, la verdad que da bastante incertidumbre. Nosotros vamos a intentar modificarlo, de hecho tenemos muchos proyectos presentados y unificados para dar el debate el año que viene. Bueno, veremos qué ocurre después, del lado del gobierno.

AB: O sea, la idea es seguir siempre dando batalla… Digo, porque en realidad el ciudadano, que ustedes representan, porque han llegado a ocupar sus bancas a raíz de la elección popular, digo, necesita tener una esperanza de que, bueno, el país no siempre está dando vuelta, como yo le decía recién a Alejandro, por lo menos en este último tiempo, como una rueda que está en el barro, no, la rueda gira, pero empantanada.

FR: Exacto. No, la verdad es que me parece que la sociedad ha votado el 28 de junio claramente. Lo que no quiere es el autoritarismo. Y, en este sentido, va a ser distinto, ya que no haya quórum absoluto en la cámara hace que haya un control mayor desde el Parlamento, y que haya un debate más profundo. Esto, ya de hecho, porque no puede, el gobierno no puede hacer lo que quiere como lo viene haciendo hasta ahora. O sea, que la definición, la decisión que tuvo el pueblo argentino, es válida y era necesaria. Pero, bueno, vamos a ver cómo se viene desarrollando todo el año que viene y el otro, y qué es lo que hace el Poder Ejecutivo, ¿no?, que siempre también es un actor importante dentro del Parlamento, porque, en definitiva, también puede terminar dando otro tipo de debate, pero me parece que ha habido un cambio en la sociedad y va a haber un cambio en el país a partir del año que viene

AF: Fernanda, también esta semana hiciste una presentación judicial en contra de nada menos que el Ministro de Economía, Amado Boudou, por una supuesta maniobra ilegal cuando él estaba a cargo del ANSES. ¿Podés explicar esto, cómo fue?

FR: Sí, para que se entienda, por qué la denuncia, ¿no? Yo soy parte de la comisión bicameral, que hablábamos al principio, una persona de treinta con una de setenta y cinco, un mismo tema, estamos con los jubilados.

AF: Comisión bicameral para seguimiento, ¿cómo es el tema?

FR: Es una comisión bicameral de seguimiento de los fondos de…

AF: Existe, existe eso…

FR: Existe, es decir que es una comisión que fue creada cuando se traspasaron los fondos el año pasado. Esta comisión, lamentablemente, tiene un funcionamiento débil, a mi entender. Débil en el sentido que nos acercan la información fuera de término, y esto también, para ser una comisión de control, uno necesita tener la información día a día. No obstante, con la poca información que tenemos, y con las ganas del gobierno obviamente de que no investiguemos demasiado, nosotros hemos encontrado algunas operaciones que son ilegales. Y, para que la gente entienda. Cuando el año pasado discutíamos el traspaso de los fondos de las AFJP, nosotros decíamos claramente esto. Yo, por lo menos la Coalición Cívica, estuvo siempre a favor de un sistema de reparto, estatal, manejado por el estado, con un ingreso universal para todos los adultos mayores, pagado a través de los impuestos, a través de los contribuyentes, que después los contribuyentes puedan tener un plus, aparte, del ingreso universal. Esta es nuestra postura y fue una postura que mantuvimos creo que desde el 2000 a esta parte, siempre en el mismo lugar. La cuestión que el año pasado, cuando discutíamos el traspaso de los fondos, aun siendo muy críticos de las AFJP, lo cierto es que veíamos cómo venía el 2009. Y el 2009 venía con un déficit terrible, vino con un déficit terrible, ya lo hemos padecido. Pago de deuda que teníamos que adelantar, casi 29.000 millones, que teníamos que, obviamente época de campaña. Necesitaban plata. Ciertamente que el gobierno necesitaba plata. Entonces el traspaso de los fondos era para financiar al gobierno, que fue lo que hicieron durante todo este año. A esto, que es inaceptable, sobre todo es inaceptable porque en la Argentina hablar de superávit la verdad que es hasta inmoral. ¿Por qué digo esto? Porque el [ ] por ciento de los jubilados que ganan 800 pesos, bajo la línea de pobreza, y que le den un aumento de 2 pesos por mes [día], la verdad que esto es algo que nosotros, obviamente que estamos en contra, lo venimos denunciando, y nos venimos movilizando junto con los jubilados todo lo que podemos para que esto cambie. Ahora, a esta cuestión, que ya es inaceptable y es inmoral, se le suma otra, que no solamente se financia con los fondos del ANSES, sino que lo hace en perjuicio de los jubilados. ¿Y cómo lo puede hacer en perjuicio de los jubilados? Les voy a dar un ejemplo claro para que entendamos. Este año, a principios de este año, el gobierno necesitaba financiarse. Entonces, ¿qué hace? Saca un bono. El BONAR 2014. Va al mercado, y ese bono vale tanto: 65 pesos cada papel de ese bono.¿Qué pasa? En junio el gobierno necesita más plata. Entonces, saca de nuevo, pero ahora necesitaba 1.300 millones de pesos, y los pone, los quiere [pagar] por financiarse. También 65 pesos, que era lo que cotizaba en el mercado. Pero, ¿qué es lo que ocurre? En vez de ir al mercado, a que se los compre, le dice al ANSES: “ANSES, comprame vos estos bonos que saqué recién”. Estos 1.300 millones, a 65 pesos cada uno, comprámelos vos. Pero, ¿se los vende a 65 pesos, que era lo que se cotizaba en el mercado? No. Se los termina vendiendo a 102 pesos.

AF: Más, casi el doble.

FR: Sí, sí. ¿Qué significa? Claro. Le terminó vendiendo al ANSES algo caro que en el mercado estaba barato.

AF: O sea, los jubilados están financiando la campaña electoral del gobierno, en cierta forma, digamos.

FR: No solamente están financiando la campaña electoral del gobierno, el déficit del gobierno, la mala política económica del gobierno, sino que encima lo financian perdiendo plata. Porque por esta operación perdieron casi 400 millones de pesos. Y aparte hay que sumar otra cosa. Si el ANSES al otro día quería salir al mercado a vender esos bonos, pongámosle que al otro día el ANSES dice: “Bueno, yo compro esto a 102, y al otro día lo quiero salir a vender porque me salió un déficit, no les puedo pagar a los jubilados, tengo que vender”. ¿A cuánto los hubiese vendido? A 65. O sea que en ese momento ya hubiera perdido claramente una gran cantidad de dinero. Este mecanismo, esta operación, viola la ley del sistema previsional argentino. Lo viola porque la ley es muy explícita en esto. Dice que tiene que seguir los principios de seguridad y rentabilidad, que significa que cuando yo invierto sea seguro y sea rentable, que me dé algún tipo de ganancia. Esto es obviamente lo que no hizo el ANSES, obviamente a través del gobierno, y es en perjuicio claro de los jubilados, y por esto la denuncia que no solamente hemos presentado la denuncia penal contra Boudou, que es por defraudación a la administración pública, sino también obviamente lo vamos a presentar a la bicameral, que tenemos dentro de dos semanas, dentro de un marco de otras observaciones, ¿no?, porque no es el único mecanismo que están haciendo desde el gobierno, desde el ANSES, para que los jubilados vayan perdiendo sus fondos y, en realidad, me parece que lo que es claro, lo que está pasando en el ANSES, es que al frente del ANSES no ponen a un especialista en el sistema previsional, ponen a un especialista en el sistema financiero.

AB: Fernanda, el tema de los bonos, es decir, ¿no hay una especie de costumbre, a ver si estoy en el camino correcto, cuando estaban las AFJP también tuvieron que hacerse muchos bonos del estado, digo, no hay siempre una costumbre que en el sistema previsional los gobiernos vayan pasándole, digamos, con distintos mecanismos, pero los “embona”, como se dice comúnmente?

FR: En realidad, generalmente cuando hay fondos de pensiones, o fondos de los jubilados, digamos, los gobiernos se financian. De hecho, en Estados Unidos el cien por ciento de esos fondos se usa para financiar al gobierno. La cuestión es, en primer lugar, si estamos hablando de superávit o no, que era lo que yo planteaba al principio. A nuestro entender, no estamos hablando de superávit, así que no podríamos estar utilizando estos fondos.

AB: Pero, viste que la persona que está por jubilarse, el jubilado, cuando estábamos en las AFJP, que pensábamos también, bueno, una composición importante de, digamos, de nuestros ahorros estaba traspasada a bonos. Es decir, uno tenía una intranquilidad también. Hoy estamos, como vos decís, en una brecha entre lo que compraron y si quisieran vender hoy, obviamente no podrían recuperar, pero hay una cuestión esta que nosotros no logramos poner en caja para darle seguridad a todas las personas que van a estar jubilándose en los próximos años, y de ahí en más, ¿no?

FR: Claro, lo que pasa es que con el sistema de las AFJP había una diferencia. El sistema no era un sistema de reparto. Entonces, ¿qué pasa? Todos los aportantes aportaban para jubilarse en el futuro. Entonces el dinero, sí o sí tenía que ser de una forma invertido para que no perdiera su valor. Entonces cuando llegaba la edad de jubilarse, estas personas podrían tener dinero para poder hacerlo. ¿Qué pasa con el sistema previsonal que hoy tenemos, de reparto? En el reparto, yo aporto, todos nosotros, los activos, aportamos, para que los jubilados actuales puedan jubilarse y tener una jubilación digna. No tengo que acumular, porque yo, lo que aporto, [35] directamente les va a los jubilados. Y cuando yo me tenga que jubilar, va a ser con la plata que aporte aquellos que están trabajando. Esta es la diferencia fundamental, por qué, en el caso de las AFJP, tenían que invertir indefectiblemente, para mantener los fondos, y en el caso del reparto esto no es así. Lo cierto también es que, vos fijate cómo las AFJP han sacado un negocio redondo, que ingresaron en el 94, cuando ingresan empiezan a cobrar comisiones altísimas, sacan todas las ganancias que necesitan, y no llegan, y si se les da de baja el año pasado, sin llegar a la necesidad de pagar nada. O sea, el negocio de las AFJP fue redondo. Si uno me decía: “¿Qué negocio quiero?”, la verdad salió mejor. Ganancia absoluta, ningún tipo de pérdida, porque no tuvieron que afrontar ningún pasivo ni ninguna deuda. Sí se financiaba el gobierno, obviamente, a través de los fondos de las AFJP. Lo que sí también era cierto es que se financiaba, como ellos tenían que asegurar una rentabilidad, se financiaba a precios del mercado. En el caso del ANSES, hoy, lamentablemente, lo que está pasando es que se están financiando a precios muy por debajo de los del mercado, en perjuicio a este fondo, porque en definitiva, que acá está, me parece, la cuestión fundamental, la diferencia que tiene este gobierno es que a este gobierno no le importa en realidad si esos fondos van a poder tener, o sea pueden mantenerse en el tiempo y si van a ser mantenidos dentro de diez años. Lo que le importa es lo que pasa en estos dos años. Y si en estos dos años tienen déficit, lo que van a tratar de hacer es utilizarlos de la mejor manera posible para su beneficio, no para el beneficio de los jubilados.

AF: Fernanda, cuando yo escucho esto de las denuncias tuyas –ya tenés dos en estos últimos dos meses, ¿no?–, y la cantidad de denuncias que ha hecho en general la Coalición Cívica, el ARI en su momento, Elisa Carrió, un montón de gente, yo digo: ¿Por qué es prácticamente el único partido que hace este tipo de denuncias? Entonces yo digo, digo dos cosas, ¿no? digo. Primero, ¿no te da miedo en algún momento enfrentar a personas tan poderosas, o corporaciones tan poderosas, como la minera, o el ministro de Economía? Y la segunda, ¿por qué no hay otros partidos que hacen este acompañamiento, en denuncias de corrupción, en denuncias de cosas que están mal hechas? ¿Por qué el único partido, prácticamente, y creo no equivocarme acá, que durante años, y años, y años ha hecho presentaciones avaladas, que no han caído ninguna de estas, es el ARI, Coalición Cívica, y toda la gente que está alrededor de este planteo republicano, y de defender los intereses de la gente?

FR: Sí, la verdad que es cierto. No hay muchos partidos que lo hagan. Hay algunos que sí, que hacen presentaciones judiciales…

AF: Pero muy pocos…

FR: Hay muy pocos, sí, muy pocos. Lo cierto que nosotros tenemos una responsabilidad, o sea está determinado por nuestros deberes de funcionario público. Cuando tenemos conocimiento de una irregularidad, nuestra obligación es denunciarlo, ¿no? Y si no somos nosotros, que tenemos fueros, y que tenemos hoy esta posibilidad, desde el Congreso de la Nación, de tener un cargo de Diputados, qué va a ser, o sea un ciudadano, tiene muchísimas más, es más complicado para un ciudadano hacer una denuncia que para nosotros, como funcionarios. En este sentido, me parece que es una obligación, y por eso, cuando decías “¿y no tienen miedo?”, la verdad que generalmente, las denuncias que hacemos son denuncias fundadas, sobre, obviamente a través de nuestro trabajo legislativo.

AF: Pero estás haciéndolo en una medio, en una justicia, muy comprometida con el poder, en medio de amenazas, o sea, de la SIDE. O sea, seamos realistas. Por más que vos tengas fueros y estás acompañada por mucha gente, hay una realidad que tal vez otros partidos no quieran meterse por este tema, ¿o no es así?

FR: Sí, puede ser, puede ser, pero lo cierto es que nosotros la verdad que creemos que es una de las cosas que tenemos que hacer como diputados, ¿no? Me parece que en esto también seguimos un poco la forma de proceder de Carrió. Elisa Carrió ha hecho muchísimas denuncias. Muchas veces se la juzga por esto, “porque lo único que hace es denunciar”, pero la verdad es que ojalá… mirá, para que te des una idea, a raíz de nuestras denuncias otros empiezan a investigar. Por ahí no es necesariamente la justicia, y por ahí hasta mismo desde el Poder Ejecutivo empiezan a revisar los mecanismos que están utilizando. Las denuncias son no solamente que la justicia pueda empezar a actuar, sino también son como llamadas de atención a quienes están en los espacios de poder. Lo cierto es que nosotros la verdad que no nos planteamos esta cuestión por ahí del miedo o no miedo. Creo que tiene que ver con la responsabilidad y por ahí con lo que hemos asumido en el momento de asumir las bancas. Esta es una de la cosas. Nosotros tenemos que controlar al Poder Ejecutivo, tenemos que legislar, obviamente, y también tenemos que estar lo más cerca posible de las necesidades y los reclamos de la gente. Si podemos cumplir con estas tres cuestiones, [40] en los cuatro años que tenemos de mandato, la verdad que por lo menos estamos haciendo lo que debemos hacer. Ojalá que muchos hicieran lo que deben hacer, porque seríamos más y esto sería mucho más fácil seguramente.

AF: Fernanda, el tema de hoy era Presupuesto Nacional 2010, y se nos fue casi todo el programa, pero era justamente uno de los temas que queríamos tener con vos. Esta semana se firmó, no sé cómo se llama, el despacho de la Comisión de Presupuesto y Hacienda que vos integrás, ¿no? Contanos un poco qué presupuesto estamos viendo, qué cosas buenas y qué cosas malas estamos viendo para el año que viene.

FR: Mirá, el presupuesto, para que todos entendamos, también es importante, el presupuesto generalmente, si uno dice: ¿qué presupuesto tengo que discutir yo?, primero lo que tenemos que estar viendo son las necesidades de la sociedad, cuál es el diagnóstico económico y social, ver cuáles son las principales prioridades que debería afrontar el gobierno durante este año. Lamentablemente el gobierno siempre toma, articula al revés. El gobierno termina primero lo que ve cuál sería el superávit que tengo que tener, que ese superávit es la diferencia entre lo que gasto y lo que recaudo, es decir cuánto me sobra, para poder pagar deuda y después ajusto el resto. Veo cuánto le doy a salud, cuánto le doy a educación, cuánto…

AF: ¿Eso es lo que te enseñaron en Economía a vos, o no?

FR: Sí, eso nos enseñan en la facultad, por lo menos. Eso es lo que dicen los libros, la teoría. Lamentablemente, no es la lógica que tiene el gobierno, y mantenemos dos cuestiones que son iguales a los años anteriores, que no ha cambiado. Una de esas tiene que ver con los superpoderes. Es decir que por más que yo hoy esté, obviamente les voy a comentar un poco de qué trata el presupuesto, pero por más que nosotros discutamos, bueno, en educación tendría que ir más plata, o salud va a tener tanto dinero, etcétera, el gobierno, a través de sus propios, de superpoderes, puede modificar a su antojo. Exactamente, lo puede modificar sin ningún tipo de problema. Para que nos demos una idea, el gobierno ha modificado, en estos últimos cuatro años, en estos últimos seis años, casi ha autorizado discrecionalmente 105.000 millones de pesos.

AF: ¿Cuánto, cuánto? Pará…

FR: 105.000 millones de pesos. Para que tengamos conciencia cuánto es esto, es la mitad del presupuesto nacional. O sea que esto es lo que ha modificado a gusto y piacere. Por ejemplo, el año pasado, un caso paradigmático, pero que fue así, a través de los superpoderes sacaron dinero de Techo Digno, de construcción de villas, todo lo que tenga que ver con política de vivienda, y adiviná a quién se lo dieron. A Aerolíneas Argentinas. O sea, esto es lo que permiten las decisiones administrativas, o sea los superpoderes, hacer y deshacer, ¿no? Así que cuando nosotros discutimos el presupuesto, en realidad estamos discutiendo lo que es virtual. Porque en definitiva el gobierno va a hacer lo que quiera. Si a esto le sumamos que el presupuesto nacional finalmente es una ley, que no pueden modificar otras leyes, que no pueden crear impuestos, que no pueden modificar impuestos, bueno, en esta ley tenemos cerca de, son, cerca de setenta artículos, bueno, casi el treinta por ciento de esos artículos modifican leyes, modifican tributos, crean tributos. Digamos, hay ya una cuestión institucional que está rompiendo. Ahora, si vamos a los números, específicamente, lo cierto es que ahí tenemos dos cuestiones fundamentales. Son muchas, pero dos para que la gente no se aburra. Una tiene que ver con el tema de inversión. Por primera vez, generalmente el gobierno, a través del presupuesto, deriva al Poder Ejecutivo a que, no sé, genere partidas para hacer una cual cosa. Es decir, el Poder Ejecutivo determinará que enviará dinero para la construcción de tal represa. Pero no dice cuánto. Entonces lo que vos hacés es derivás al Poder Ejecutivo que siga teniendo superpoderes. Es decir, que siga manejando a su antojo las partidas como quiera. Pero nunca, hasta ahora, se le derivó la posibilidad a un ministerio. Este año se le da la posibilidad al Ministerio de Planificación, a Julio De Vido, ya todos lo conocemos, para que pueda utilizar, pueda buscar financiamiento, vaya a saber uno dónde, pero pueda buscar financiamiento para la construcción de obras por 9.000 millones de pesos. Es decir, nosotros aprobamos un presupuesto para que el Ministerio de Planificación, aparte de todas las obras públicas que sabemos que están subejecutadas, que son discrecionales en su distribución, que dependen cuál es el beneficio que tiene, cuál es la relación que tiene con cual y tal provincia, les llegan las obras o no les llegan, aparte de todo eso, tiene 9.000 millones más para obras donde no se establece en ningún punto cuánto va a salir cada una de esas obras. Y tampoco se establece cuál va a ser la forma de financiamiento. O sea que el ministerio va a ir directamente a discutir, vaya uno a saber con quién, cuánto es ese dinero, que va a ser deuda, obviamente, para todos los argentinos. [45] Esto por un lado, y la otra cuestión tiene que ver realmente con el tema de políticas sociales y políticas de salud, en general. En salud, por ejemplo, hubo una baja, una baja de las partidas. De cerca de, si mal no recuerdo, de casi el 5 por ciento de la partida con respecto a lo que tenía el año pasado.

AF: ¿Cinco por ciento?

FR: Sí, cuando estamos hablando de que el año que viene va a ser muy complicado la salud por el dengue. Porque este año tuvimos la primera aparición del dengue, pero este año que viene tenemos la segunda aparición, que es la más dura y la más terrible, porque después de la segunda picadura las consecuencias son la muerte. Entonces, la prevención tiene que ser mucho más importante que la que viene siendo para este año. Bueno, en el caso de salud, con el dengue, con lo que tuvimos con la gripe porcina, etcétera, bajan las partidas, o sea que baja el dinero destinado a salud, y no pone a la salud como prioritaria, cuando cualquier persona, digamos, hasta mi mamá, mi tía, o cualquier persona que no esté en este tema sabe que hoy la salud es un tema prioritario en la Argentina. Bueno, estos es algo que ellos bajan las partidas. Y donde también hay una caída de las partidas, más que una caída lo que no hay es una concepción de lo que está pasando en la Argentina, ellos dicen en el presupuesto que lo que quieren hacer es aumentar el nivel de empleo, por un lado. Y, por otro lado, reconocen un nivel de pobreza del 13 por ciento.

AF: Nada más.

FR: En realidad, en Argentina tenemos dos problemas. Uno, que lamentablemente va a ser hacer crecer el empleo porque estamos viendo lo que pasó en Terrabusi, en la ex Terrabusi/Kraft, es algo que se viene repitiendo en todo el país, con otras empresas desde hace un año, no es de ahora nada más, donde hay suspensiones, despidos, baja de salario. Digamos, lo que está ocurriendo en la Argentina con el empleo es muy complicado. Se perdieron 400.000 puestos de trabajo en este año.

AF: ¿Cuál es la propuesta de ustedes, perdón, en este tema específico de empleo?

FR: En este tema, en realidad el tema del empleo obviamente lo que hay que buscar son políticas, son políticas de sostenimiento. Es decir, tratar de evitar los despidos, evitando también que obviamente que recaiga sobre los asalariados los problemas, digamos, y también hay que buscar por ahí beneficios para obviamente las PYMEs, quienes tienen mayor cantidad de empleo a su cargo, para que no generen despidos. Lo que hay que hacer, más que promover, que lamentablemente no podés promover generación de empleo, lo que tenés que asegurar es la mantención del empleo, para poder mantenerlo en el tiempo. Esto que obviamente se viene pidiendo a través de leyes que [ ] los despidos, para por ahí subsidios para las empresas para que no despidan, etcétera, etcétera, ellos lo que dicen es que hay que generar más puestos de trabajo. ¿Cómo los van a generar? No explican exactamente.

AB: Ahora, Fernanda, también para el empresario, ¿no?, algunas cuestiones que quizá tengan que ver con, digamos, la parte tributaria, es decir quizás ayudarlo, porque convengamos que cuando uno también mira cuánto dinero sale de este país por mes está marcando la falta de confianza que nuestros propios ciudadanos tienen sobre su país. Es decir, digo, creo que el paraguas es mucho más grande, ¿no?, tenemos el empleador, el empleo, y ¿qué hacemos en última instancia con las ganancias, porque si, es decir, esto es de conocimiento público, la cantidad de dinero que sale de este país al exterior todos los meses?

FR: No, lo que vos decís es claro. Me parece que, en realidad, lo que hay que buscar es una especie de acuerdo entre todos, los sectores empresariales y los sectores de los empleados, porque entre todos tenemos que salir de esta situación. Y también es verdad que tenemos diferentes características, ¿no? Tenemos por ahí a las PYMEs, las pequeñas empresas, que en realidad no han llevado, no han tenido grandes ganancias en este último período, sino que lo que hicieron fue tratar de crecer, y después tenemos las grandes empresas que sí han crecido abismalmente, con ganancias extraordinarias, y como bien vos decís, las ganancias se las llevan afuera, en vez de mantenerlas en el país. Pero lo cierto es que hay que poner el ojo en aquellos que realmente no pueden hoy mantener los empleos porque obviamente los números no les dan y porque pueden ir a la quiebra. Sobre esos sectores empresariales, sobre todo los pequeños, creo que hay que poner el ojo para que puedan mantenerse los niveles de empleo. Las grandes y medianas empresas, como tenemos el caso de Terrabusi, ex Terrabusi, que es un caso paradigmático, porque la verdad que venía de una muy buena situación económica y que todos los despidos se dan por otras razones, que no tienen que ver con lo económico, obviamente que las formas de procedimiento tiene que ser distintas, ¿no? Volviendo por ahí al tema, lo cierto es que lamentablemente en este presupuesto no dice absolutamente nada sobre cómo se va a poder hacer frente a la situación que estamos viviendo hoy en la Argentina con respecto a esta crisis, porque lo que no se establece en el presupuesto es que existe esta crisis.

AF: Fernanda, estamos… nos comimos el segundo tema musical embelesados por todo lo que estás diciendo, pero tenemos que ir cerrando el programa porque está el otro programa acá, atrás nuestro. ¿Te tiro una última pregunta? Haces unas semanas estuvo acá Agustín Algorta, de Un Techo para Mi País, supongo que vos los conocés, lo que está haciendo esta gente, un trabajo de voluntariado impresionante, pero ¿qué está haciendo el gobierno, y qué está previsto en el presupuesto para hacer lo que básicamente tendría que estar haciendo el estado, en dar vivienda a todo el país, como creo que está logrando en poco tiempo Chile?

FR: ¿Qué hace el gobierno? El gobierno sigue subejecutando la vivienda…

AF: Subejecutando…

FR: Sigue subejecutando. De hecho, tenemos el 50 por ciento del Plan Federal de Viviendas ejecutado recién, y estamos hablando del 2004 a esta parte, que tendrían que haber ejecutado el 100 por ciento, ¿no? Lo que dijo el gobierno, por lo menos la última reunión que tuvimos con el Secretario de Obras Públicas, es que van a construir 100.000 viviendas por año.

AF: Cien mil…

FR: Cien mil, a lo que yo le respondí que, en primer lugar, no se resuelve el déficit habitacional y, en segundo lugar, no sé cómo lo van a hacer, porque lo que están construyendo por año son 18.000 viviendas ellos. A lo que me respondió: “Bueno, es lo que vamos a tratar de hacer”. Por lo tanto, lamentablemente la política habitacional para el gobierno sigue siendo una deuda pendiente y ahí lo que está detrás del todo el tema habitacional es, obviamente, la cuestión discrecional, ¿no?, porque tenemos provincias que reciben y hacen su Plan Federal 100 por cien y otras provincias que ni siquiera les mandan un cuarto de las partidas que corresponden. Esta es otra de las cuestiones que estamos viendo en el presupuesto nacional, que sigue la discrecionalidad y que de alguna forma, con la senadora de Corrientes, para la ley de radiodifusión, demuestra que en definitiva [ ]

AF: Fernanda, muchísimas gracias, nos quedaríamos hablando toda la mañana, pero vos también tenés tus cosas y acá está la gente… Te felicito por todo lo que has logrado en tu poco tiempo de vida y de carrera, y te aliento, y contá con nosotros para lo que necesites en tus proyectos, en difundir lo que están haciendo, en difundir lo que están necesitando. Así que te saludo con un abrazo a la distancia.

AB: Y acá también, Fernanda, y te agradecemos tu participación en el programa.

FR: No, por favor, y estoy a su disposición cuando quieran.

AF: Muchas gracias.